
Real Madrid 2-2 Fiorentina: «Nuevo equipo, nuevas sensaciones»
El Real Madrid de la nueva Era Mou ha echado oficialmente a andar y lo ha hecho ofreciendo muy buenas sensaciones en su primer partido de pretemporada. Un partido en el que, al margen del alto número de bajas y de canteranos presentes en la alineación, pudimos ver los primeros atisbos de una fórmula muy diferente a lo vivido estos años.
Gran primera parte de los de Mourinho
Así pues, Mourinho alineó de entrada a Lunin bajo los palos, con Alexander-Arnold y Carreras en los laterales, Joan Martínez y Mario Rivas en el eje de la zaga. En la medular fueron de la partida Camavinga, Valverde y Güler, con el joven Ciria y Endrick en la punta de ataque.
Los primeros minutos fueron de presión alta y adelantada, con las líneas muy arriba y en la que prácticamente todos, desde Endrick hasta el último defensa mordían para recuperar el balón tras pérdida y en el que vimos una fluidez ciertamente interesante con el balón.
En unos minutos de juego vibrante y alejado de la pesadumbre que vivimos la pasada temporada, no tardó en llegar el primer tanto de la tarde. En el minuto 11, Carreras entró como un puñal por su banda y vio la posición adelantada de Endrick, quien recibió un buen balón que se acomodó a la zurda con un gran control orientado y soltó un zarpazo, seco y raso que se alojó en el fondo de la meta de De Gea.

Lejos de bajar el pistón, el Real Madrid siguió presionando y robando fácil en campo rival, acogotando a la Fiore, que vio cómo apenas 12 minutos más tarde encajaba el segundo, en un festival de juego y goles que hacía prever la llegada de una goleada.
Camavinga filtró un buen pase desde la frontal hacia la izquierda para que Ciria, muy bien posicionado en el área, la empalase de primeras directamente a la jaula.
Tras la pausa de hidratación, lo cierto es que el ritmo del partido bajo unos enteros, por más que los de Mou siguieran dominando a placer, viendo cómo el conjunto italiano a duras penas lograba cruzar el centro del campo y con ello, las ocasiones dejaron de llegar.
Lo que nadie podía imaginarse es que, en la primera vez que el conjunto viola lograba llegar al área blanca, iba a llegar el tanto italiano. Llegados al minuto 40, en una clara desconexión defensiva, Gudmunsson filtró un gran servicio al interior del área madridista y Piccoli lograba conectar un magnífico disparo cruzado a la red, ante el que Lunin no pudo hacer nada.
Cansancio y evidente bajón de ritmo en la segunda mitad
Ese gol le sentó muy mal a los blancos que, a la vuelta del descanso, se cayeron literalmente y estuvieron a merced del conjunto italiano, que en los cinco primeros minutos de juego, ya dieron un par de serios avisos, con sendos disparos de Gudmunsson. Tampoco anduvo lejos el disparo de falta directa de Mandrágora, que se marchó pegadito a la escuadra derecha de Lunin.

Y tanto fue el cántaro a la fuente que llegó el empate a los 12 minutos de la reanudación en las botas de dos recién incorporados al juego. En una jugada muy mal defendida por los de Mou, Fagioli se internó por la derecha de la defensa blanca y le puso un magnífico centro a Moise Kean. El ariete italiano le ganó fácilmente la espalda a Mario Rivas y conectó un gran testarazo ante el que Lunin, que reaccionó un poco tarde, no pudo hacer nada.
Así las cosas, Mourinho dio entrada casi de inmediato a Cestero en el campo en lugar de un apagado Ciria casi coincidiendo con la pausa de hidratación y el partido entró en una nueva dimensión.
A partir de es momento, el Real Madrid recuperó al menos el control del juego pero, entre el cansancio acumulado y que los cambios, integrados en su totalidad por chavales de la cantera, el equipo apenas pudo crear más ocasiones de gol.
El partido se fue apagando debido al cansancio más que evidente en las piernas de los jugadores de ambos equipos y no dejó nada más que un disparo lejano de Trent que se marchó fuera por poco en el minuto 75 y un remate forzado de cabeza y a bocajarro del debutante Espí en el ’90, tras un espectacular centro del lateral inglés, para acabar en unas merecidas tablas.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Joan Martínez, Mario Rivas, Carreras; Fede Valverde (Lacosta, ’84), Camavinga; Dumfries (Yáñez,’75), Arda Güler (Lamini Fati,’87), Ciria (Cestero, ’64); y Endrick (Espí, ’75).
Fiorentina: De Gea (Christensen, ’46); Alex Jiménez (Dodó, ’56), Dragusin, Ranieri (Valdepeñas, ’76), Viery; Ndour (Fortini, ’76), Oulaï (Fagioli, ’57), Mandrágora (Deli, ’85); Piccoli (Moise Kean, ’57), Arthur Atta (Croci, ’85) y Gudmundsson (Fabbian, ’70).
Arbitro: Julian Weinberger (AUS). Amonestó a Gudmundsson y Fagioli. Sin amonestados por el Real Madrid.

Vuelve Don Diego Montero. Ha empezado la temporada y esta sí es la nueva era, la que vale, no la que nos contaban Raphinha y compañía.
No fue un buen partido, pero es el Real Madrid y no era la alineación de gala.