¡Ay, qué veranito y aún estamos a principios de agosto! Pero todo venía de lejos; elecciones por la presidencia del Real Madrid, nuevo entrenador, fichajes, selección española… Al menos algo salió bien, menos para los que nos llaman extremistas por no estar de acuerdo con todo lo que conlleva nuestra selección en los despachos, porque sí, es la nuestra, la de todos aunque provoque discrepancias.
¡Pero cuidado! No malinterpretéis, que os meten en el mismo saco que a muchos como yo. Todo esto es dicho por socios que votaron a Ramón Calderón, Riquelme, gente que es del Atlético… y personas así que no sé por qué critican a los madridistas que no opinan como ellos. ¡¡Si, sí, esperad!! Claro que sé el porqué de sus críticas: no llevar la razón en este país que nos ampara es razón suficiente para que no te consideren una persona grata, aunque seas parte de su la familia biológica. En fin….
Yendo a lo más reciente, muchos creíamos que Cucu comería banquillo después de hacerse oficial su fichaje por nuestro equipo, pero no, sólo se criticó en prensa porque se desestabilizaba a la selección. Curioso que se hayan anunciado fichajes por otros equipos y ¡¡sorpresa!!, esos mismos que juzgaban a nuestro equipo, callaban sonoramente ante esto.
Raro, ¿verdad? Igual es que nos llamamos Real Madrid, no sé, llamadme loca.
Al menos, se ganó el Mundial y se dejó al jugador que tantos llamaban Dios, como lo que realmente es y tanto defendíamos los extremistas: un ayudado por la Liga española y que fue invitado a este Mundial por su gran amigo Infantino…
Recordad, no estar de acuerdo con este señor te convierte en persona non grata para el resto del mundo con el que tienes que estar de acuerdo sí o sí. ¡¿Cómo se nos osa a llevar la contraria con quién metió a dedo al gran Messi en este mundial?! Ay, si es que no sabemos de fútbol, no hablamos en nuestro trabajo ni en bares con quien realmente sabe. Toda una lacra cae sobre ellos por tenernos cerca y tener que aguantarlos… ¿Cuál habrá sido su pecado capital para tener que hacerlo? Pobres… Hay tantas discrepancias…
¿Y qué ocurre cuándo termina la emoción de la segunda estrella? Pues que comienzan las críticas y discrepancias dentro de los aficionados blancos, y vuelta la mula al trigo. Quien se aburre, desde luego, es porque quiere.
Los fichajes anunciados son malos, no se necesitan… a lo que yo me pregunto qué leches hace Florentino y su directiva sin llevar a tuiteros a sus reuniones. ¡Anda que no son, y muchos, con una gran enjundia, basada en años de socio, lectura de prensa, escucha de radios habituales y/o podcast en los que ellos mismos aparecen como comunicadores principales.
No sé por qué nos quejamos algunos, si todo va bien, los informantes no están manejados por nada ni por nadie y el Real Madrid comenzó a funcionar solo cuando llegaron ellos. Lo de Santiago Bernabéu fue suerte y nada que decir ya de Florentino Pérez, que solo ha ganado unos pocos titulillos. Nada más.
Y así, introduciendo esto en una coctelera sale el líquido color amarillo que ven algunos por problemas provocados por la bilis. Curiosamente, los extremistas estamos muy tranquilos: sabemos lo que defendemos y no nos da miedo decirlo, aunque sí callemos en ocasiones por no desatar la guerra que ellos quieren.
Al menos volvió el fútbol, la pretemporada que se pedía aunque no sirva para callar bocas. La primera parte contra la Fiore fue maravillosa, pero en la segunda se vieron las costuras del mes en el que estamos y la falta de minutos de muchos jugadores con pocos minutos de entrenamiento, pero vamos, que lo explicó con todo lujo de detalles Mou; otras de las razones por las que somos extremistas. ¿A quién se le ocurre apoyar a Mou? Pero quieran o no, por fin volvió el fútbol, y al menos de momento, lejos de las garras negreiriles.
Calentemos motores que esto empieza…



Eres maravillosa, Angie.
El madridismo nunca se ve harto ni de lo que hay ni de lo que no hay.