Crónica Sevilla 1-3 Real Madrid Fem.: «Victoria importante para seguir a dos puntos del líder»
Victoria muy complicada ayer en Sevilla en un partido que se nos hizo cuesta arriba, pero que pudimos solventar en los últimos minutos.
Como nos está pasando continuamente desde que comenzamos esta temporada, inauguramos pronto el marcador con un golazo de Felicia Schröder, como no podía ser de otra manera, pero después no fuimos capaces de aumentar la distancia y ni siquiera de mantener el resultado.
El Sevilla, que ya venía avisando, logró empatar y tuvo bastantes oportunidades de darle la vuelta al resultado. Pero los acertados cambios de Pau Quesada en la segunda parte, que estuvieron sobre todo versados en ataque, con la clara intención de ganar el partido, hicieron que se consiguiera el triunfo.
Un triunfo que nos costó sangre, sudor y lágrimas, porque chutamos mil veces y no había manera de que la dichosa pelotita entrara. Ya casi nos habíamos dado por vencidos (cosa que nunca hay que hacer con el Real Madrid, sea la sección que sea), cuando por fin entró. Y pareció que todos los goles que no habían llegado hasta el momento iban a llegar a la vez en los últimos minutos.
Veníamos de empatar con el Bayern en un partido similar del que no hicimos crónica porque no teníamos el cuerpo para ello. El miércoles pasado fue un día negro para la Historia de España, con ese nuevo accidente ferroviario que se cobró 69 víctimas cuando no ha pasado si quiera un año desde el último.
Además de la tristeza que provoca algo así, con los pensamientos en las víctimas y en sus seres queridos que ahora tendrán que aprender a vivir sin ellos, con las vidas que quedaron segadas para siempre, es la incomprensión y la impotencia de ver que nos hallamos en manos de miserables incompetentes que están destrozando el país. Tenemos unas elecciones muy cerca, pero no hay esperanza de que esto vaya a cambiar.
Algo que sí cabe resaltar es la solidaridad del pueblo español. Que el pueblo salva al pueblo es algo que nos queda claro continuamente en las últimas desgracias que hemos tenido, que han sido bastante recientes, que a la hora de la verdad, somos los primeros en acudir a la ayuda de los necesitados con lo que se pueda y lo que haga falta: mantas, coches, agua, comida, sangre,… Se vio en la dana de Valencia, en el accidente de principios de año en Adamuz y en otras catástrofes que han acontecido.
Mención especial a ese personal sanitario que tan maltratado está, teniendo en cuenta que contamos con los mejores médicos en la Seguridad Social, esa Sanidad Pública que se están cargando a marchas forzadas. Son unos grandes profesionales y lo dan todo. Un aplauso para ellos y para los profesionales como policías, bomberos, etc.
No quiero manchar con política esta crónica, que ha adoptado un cierto tono sombrío, pero no podía pasar sin comentar algo así. Me guardo para mí las reflexiones al respecto, asi que sin más dilaciones, sigamos con el tema que nos ocupa.
Como decía unas líneas más arriba, el miércoles desempeñamos un partido similar contra el Bayern en la ciudad alemana de Münich. El mayor problema que tiene el Real Madrid es que no tiene un sistema definido y las jugadoras no tienen claro cuál es su función. El centro del campo es el cerebro de un equipo, por donde pasa la creación y el control del juego y, a la vez, la contención/destrucción del juego del contrario.
No lo tenemos concretado ni perfilado. Esto es lo que hace que se nos escapen los partidos y no seamos capaces de controlarlos. Es importante que Pau tenga su «once» fijo, que tampoco está muy claro, aunque desde luego eso me preocupa menos porque hay donde elegir. Tenemos una plantilla de calidad. Pero lo que sí es necesario que anclemos bien el centro del campo y que combinemos bien los perfiles de los que disponemos para que, tanto la parte ofensiva como la defensiva, cumplan su función.
También necesitamos mejorar la efectividad goleadora, algo de lo que ayer adolecimos nuevamente. No puede ser que necesitemos 10 ocasiones para meter un gol. Es muy preocupante porque eso marca la diferencia en un partido ante un rival fuerte. Un Chelsea, Arsenal o Barça, te van a colar la primera ocasión que tengan. Tú no puedes tener una efectividad tan baja.
El miércoles nos adelantamos muy pronto en el marcador con un 0-2, pero nunca tuvimos el control del partido. No fuimos capaces de tenerlo y se nos fue yendo el hasta que nuestras rivales consiguieron empatarlo e incluso pudieron ganarlo. Pues algo parecido nos pasó contra el Sevilla.
La alineación fue la siguiente: Frohms en la portería, Bella Andersson y María Méndez como pareja de centrales y Levels y Noe Bejarano como laterales. El centro del campo fue para Sara Däbritz, Irune Dorado y Andreia Jacinto. El ataque lo conformaban Keukelaar, Schröder y Bruun.
Sobre el papel, una alineación potente y que gusta. Pero de nuevo, nos costó horrores generar juego, materializar las ocasiones y controlar el partido. Muy buena noticia la titularidad de Signe Bruun, de la que deseamos que desaparezcan para siempre sus problemas de cefalea y pueda estar al 100%, porque la necesitamos y es un perfil muy importante para el equipo que no tienen otras jugadoras. Tuvo buenos minutos y se le ve recuperando confianza.
En el minuto 11 un golazo de Felicia Schröder -no podía ser otra- y siguiendo con su estadística de a gol por partido, abrió el marcador para las blancas con un chute con el interior de la pierna izquierda, tras un rechace de la portera Esther Sullastres, que ayer se coronó.
Como suele pasar, hacemos internacionales a las porteras cuando jugamos contra ellas. Pero misteriosamente ese superpoder se diluye cuando se enfrentan a los otros equipos y no digamos ya cuando se trata del Barcelona.
Sí, según las estadísticas el Madrid tenía la posesión levemente y sí que parecía dominar el juego, pero no lo hacía con claridad y además era engañoso. El Sevilla estaba cómodo detrás del balón y lo cedía, pero cuando se acercaba al área de Frohms siempre lo hacía con mucho más peligro.
Hubo varias oportunidades de aumentar la distancia en el marcador, pero no fuimos capaces. Ni siquiera con disparos desde lejos de Felicia, Sara e Irune que no llevaban la potencia suficiente. Es algo que también tiene que trabajar el Real Madrid. No podemos realizar siempre jugadas largas en las que pretendemos meternos dentro de la portería.
También provocamos varios córners pero no dieron frutos. Mientras tanto, el Sevilla recuperaba balones y encontraba los espacios para llegar a la portería de Merle.
Y fue en una de esas, en el minuto 31, cuando lograron el gol del empate. Un golazo de Xenia Barrios, que inició una jugada nada más pasar el centro del campo y que consiguió zafarse de toda la defensa blanca. Ninguna fue capaz de pararla, pero tampoco lo intentaron con demasiado interés.
Las sevillanas creaban peligro y estuvieron a punto de remontar, pero la jugada quedó invalidada por fuera de juego. Un centro del campo que con Irune debería ser más contundente. Quizá también estábamos echando de menos a Senss. Demasiado… El caso es que se añadieron tres minutos y nos fuimos al descanso.
La segunda parte comenzó sin cambios en la alineación y tampoco en la dinámica del partido. Parecía que estábamos llegando más, pero seguíamos perdonando demasiado. Un ejemplo de ello fue un disparo de Noe que dio en el palo. Hubiera sido un gol perfecto. Lástima.
Se sucedieron más ocasiones que, ya no sé si era por la ansiedad de conseguir la victoria o de que entrara el balón de una maldita vez, yo vi dentro de la red claramente. Pero sólo había sido una ilusión. Y qué desilusión.
Pau vio pronto que había que mover el árbol. En el 55 ya introdujo a Linda y a Carusso por Irune y Bruun. 10 minutos más tarde, entraron Beerensteyn y Eva Navarro al campo y salieron Däbritz y Noe Bejarano.
Y en el minuto 74 Athenea ingresó en el césped para sustituir a Lotte Keukelaar. Quesada lo tenía claro: volcadas en ataque, poniéndolo todo ahí para conseguir la victoria. Sólo nos faltaba un empujoncito. Y algo de suerte, joder, que parecía que nos había mirado un tuerto. 23. 23 chutes, 14 de ellos entre los 3 palos. DEMENCIAL. Y no entraba la muy jodía.
Entre nuestra falta de puntería y Sullastres que estaba en plan mezcla de Courtois, Buffón, Noier y Oliver Khan en su prime, parecía que la cosa se iba a quedar así. Schröder, Beerensteyn, Carusso, Linda con sus incursiones… Chutaban y chutaban sin éxito. Pero todo llega. Persevera y vencerás.
Y por fin, en el minuto 85, que lleva rima implícita que aquí no reproduciremos por guardar la compostura, entró. Un golazo de Adriana Carusso tras un pase de Eva Navarro y un rechace que hizo la portera catalana. Probablemente se escucharon mis gritos en Marte y a punto estuve de mandar por los aires el portátil desde el cual os escribo esta crónica al levantarme para celebrarlo.
Pero la cosa no iba a quedar aquí. Dos minutos más tarde, Lineth Beerensteyn anotó el tercer gol para el Real Madrid y fijaría el marcador definitivo de 1 a 3 a nuestro favor. También fue importante en esta jugada Eva, que se asoció muy bien con la neerlandesa. A Lineth le costó muchó abrir su lata particular. Muchísimo. Y ya empezó la típica impaciencia madridista con que nos habíamos equivocado al ficharla, que era malísima…
Pero con su selección no para de anotar. Estaba claro que necesitaba coger confianza. Y una vez lo hizo y consiguió el primero, ha marcado en cuatro partidos consecutivos. Seguro que seguirá con buena racha.
Eso sí, este tercer gol lo estuvieron revisando durante un buen rato. Parecía que había una posible falta, pero si no, tratándose del Real Madrid, había que mirar si es que no había alguna cesión, dobles, pasos o incluso un touchdown. Que nos conocemos a las míticas… Para su descontento, no había nada y lo dieron por válido.
Cinco minutos de añadido en los que aún tuvimos algunas ocasiones más que estuvieron muy cerca de subir al marcador. Parecía que toda la suerte que se nos había negado hasta ahora, se iba a materializar en los últimos minutos de juego.
Al final y lo que importa, tres puntos muy importantes para seguir de cerca al líder, al Barça y mantener esa pequeña distancia.
Un Madrid que, de nuevo, gana gracias a las individualidades pero que sigue sin funcionar como un equipo. Esperemos que Pau Quesada dé con la tecla para lograrlo pues, con el nivel de la liga, nos da para ganar partidos y seguir en la lucha de la liga, por mucho que el Barcelona ya la tenga ganada en agosto. Pero en los partidos contra equipos fuertes en Europa no es suficiente, como ya hemos visto tras tres sendos empates.
No podemos conceder más puntos en los próximos partidos de Champions y sólo nos valen victorias si queremos clasificarnos entre las ocho primeras.
A destacar el partido de Levels, Noe, Bella y Schröder. No fue el mejor partido de Lotte, pero hizo una tarea muy importante para el equipo que deslució su juego. Eso también hay que remarcarlo.
Buenos minutos de Linda, sí, pero tiende a ser demasiado individualista. Creo que sí notamos un cambio ofensivamente hablando cuando entraron especialmente Eva Navarro, Beerensteyn y Carusso.
Ahora, a por el Athletic de Bilbao, partido nada fácil en Lezama.
¡HALA MADRID!
Ficha técnica del partido
Sevilla: Sullastres; Alba López (Isa Álvarez, 80′), Marques, Iris Arnaiz, Raquel; Alicia (Gemma, 90′), Sandra Castelló, Rosa Márquez; Clau Blanco (Laura Pérez, 70′), Barrios (Esther, 90′) y Andrea Álvarez (Blom, 70′).
Real Madrid Fem.: Frohms; Noe (Eva Navarro, 66′), María Méndez, Andersson, Levels; Irune (Caruso, 56′), Andreia Jacinto, Däbritz (Beerensteyn, 66′), Keukelaar (Athenea, 79′), Bruun (Linda Caicedo, 56′) y Schröder.
Arbitra: María Eugenia Gil Soriano (Col ). Amonestó únicamente a Levels por el Real Madrid.





