Si hay algo que va unido al Real Madrid son las palabras gloria e historia. Y esto no cambia en función de la sección de la que se hable.
La plantilla de Pablo Laso comienza este jueves el camino de tres partidos hasta alzarse con el título de Copa del Rey, en los que se tendrá que enfrentar a Andorra, Tenerife o Baskonia y al finalista que salga de los duelos entre Barsa-Unicaja y Valencia-Gran Canaria.
¿Y por qué es un camino hacia la historia? Pues es muy sencillo. El cuadro madridista se ha aficionado a ganar alguna competición cada año y una de sus preferidas está siendo la Copa. Siempre ha sido una de las más destacadas para nuestro club, ya que somos los que más ediciones hemos presenciado, más finales hemos disputado, y por supuesto, somos los que más finales hemos ganado. En los últimos años hemos llegado a cinco finales.
Y son tres las copas consecutivas que tientan al libro de hechos históricos, pues si se consiguiese la victoria nuevamente, la plantilla blanca se acercaría al logro de seis copas seguidas que ya cosechase tanto nuestro club como el Barcelona. Desde el año 1969 hasta el 1975, el Real Madrid salió triunfante de todas las ediciones de la que en ese momento se consideraba la Copa del Generalísimo. Respecto al Barcelona, fue durante los años 77 y 83 donde los culés igualaran la racha anteriormente conseguida por los blancos, aunque en esta ocasión ya estaba establecida la Copa del Rey.

Los de Laso tendrán que ganar a Andorra para llegar a las semis. Un equipo que ya nos puso las cosas muy difíciles en su actuación en el Palacio, y no mentiría si dijese que ha sido uno de los que más empeño han puesto en conquistar el feudo blanco. Aquel partido se decidió en la prórroga a favor de los madridistas tras una gran remontada durante el tiempo reglamentario.
Si volviese a suceder, nos veríamos las caras con Tenerife o Baskonia antes de la final. Sería muy simple e irrespetuoso pensar en Baskonia como el rival más complicado, ya que Tenerife es el segundo clasificado y uno de los equipos que más ilusión y trabajo traen a las espaldas. En caso de que fuese Baskonia, habría que recordar que en el último duelo entre ambos fue el Madrid quien salió con victoria del Buesa Arena. Sin embargo, es una realidad que los vitorianos están siendo uno de los rivales más duros a los que se está enfrentando el cuadro de la capital.
Y por fin, llegaría la final. Poco hay que decir de los posibles conjuntos a los que nos podríamos enfrentar. Un Barcelona en crisis que tiene mucho que ganar y que buscará recuperar su orgullo, un Unicaja que tiene bien estudiado a los nuestros y ya saben lo que es ganarnos, un Valencia que sin duda siempre da la lata y un Gran Canaria que a falta de disputar esta edición, se mantiene como subcampeón de la Copa del Rey.
