Los reyes de la Propaganda: Radiografía de un atraco

El bochornoso espectáculo vivido el pasado domingo en el Nou Camp, a cuenta del terrible arbitraje de Hernández Hernández, ha vuelto a dejar de manfiesto una serie de circunstancias a las que la “planta noble” del Real Madrid debería prestar atención y, sobre todo, hacerse ver el por qué de su inacción.

El Real Madrid, sin peso alguno en los Comités

La primera de todas las cosas a las que Florentino Pérez y su Junta Directiva deberían empezar a trabajar es en el escaso o nulo peso del Real Madrid en los Comités federativos, donde el club blanco pinta menos que la Tomasa en los títeres.

Ni en la RFEF, donde a pesar de la caída de Villar, continúa con su obra su lugarteniente Larrea y lleva años Joan Gaspart enredando y jurando odio eterno al Real Madrid,  como sobre todo en el Comité Técnico de Arbitros, donde sigue habitando desde el Cretácico Superior el inefable Victoriano “Te Queremos” Sánchez Arminio,

De hecho, en este mes están convocadas las elecciones a la presidencia de la RFEF y nadie es capaz de decirme en qué candidatura tendrá o no representación el club ni cuáles sus son preferencias sobre los dos candidatos, Larrea y Rubiales. Es más, todo me hace sospechar que en ningún caso, el Real Madrid va a tener ninguna posición dominante.

Nos toman el pelo con las designaciones arbitrales, poniéndonos de forma casi sistemática a los árbitros con los que peor nos va en Liga, con una catarata incesante de errores en contra nuestra, dejándonos para cuando la Liga a aquellos árbitros menos “beligerantes” para con nosotros.

Y, de paso, ya que la Liga está resuelta hemos podido ver cómo, ahora sí, se señalan los penaltis y se expulsa a rivales, con el fin de maquillar las estadísticas de saldo arbitral que, con acierto y de forma incansable, gente como Maketo Lari o Juan Pablo Frutos nos muestran a diario y cuya contundencia, a pesar de todo, es demoledora.

En este sentido, la mejor prueba de nuestra nula presencia decisiva en la toma de decisiones al más alto nivel está en la más que meditada designación para el último Clásico de un tipo tan sospechoso para el madridismo como es el canario Hernández Hernández. Una designación llevada a cabo por el Arminiato con total premeditación, alevosía y seguramente con nocturnidad.

Hernández Hernández, un “clásico” al servicio del Arminiato

Si alguien pensó por un solo instante que la designación del canario fue casual, espero que lo visto el pasado domingo le despertase de golpe de su ensoñación y le devolviese a la más cruda de las realidades.

La prueba de que todo estaba atado y bien atado es que, a pesar de la más que evidente inepcia del canario, lejos de costarle una merecida nevera, Arminio y sus secuaces le han designado para arbitrar este fin de semana en Riazor el partido entre el Deportivo y el Villarreal.

Este colegiado, que lleva más de un año y medio haciéndose perdonar por el barcelonismo su craso error en el Benito Villamarín, donde dejó sin señalizar un clarísimo gol de Jordi Alba, que había entrado casi metro y medio en la portería de Adán, lleva una trayectoria absolutamente indiscutible en contra del Real Madrid. Y, por el contrario e incluso antes de aquella jugada de Sevilla, a favor del Barça.

A pesar de aquel error, Hernández Hernández es un árbitro que hace años ya que sabe lo que el Arminiato espera de él y, por regla general, las veces que ha arbitrado al Real Madrid nunca ha defraudado, en especial a su querido jefe.

Sus datos estadísticos, tanto con el Real Madrid como con el Barça no dejan lugar a la duda. Mientras que, cuando ha arbitrado a los culés el porcentaje de victorias es de casi un 74% (14 triunfos y sólo dos derrotas en  los 19 partidos que el canario ha dirigido a los azulgrana en todas las competiciones españolas), dicho ratio cae hasta el 61%, con 11 victorias y cinco derrotas en 17 encuentros

Sin ánimo de ser exahustivos, cabe recordar que este pedazo de artista del silbato es el que, en el Clásico de la temporada 2015/2016, y viendo cómo el Real Madrid estaba barriendo del mapa al todopoderoso Barça de Luis Enrique se inventó una falta inexistente de Bale sobre Jordi Alba para anular un gol que, dos años y pico después, aún seguimos intentando descifrar por qué lo hizo. Además, no dudó en dejar con 10 al Real Madrid tras una rigurosísima expulsión de Sergio Ramos.

Afortunadamente, aquel año incluso a pesar de aquello, Cristiano Ronaldo marcó el 1-2 casi al final y el Real Madrid se llevó aquel partido.

Pero es que su historial “delictivo” en contra del Real Madrid es francamente amplio y muy jugoso. El año pasado, sin ir más lejos, en el Clásico disputado en el Bernabéu dejó sin sancionar un clamoroso penalti de Umtiti a Cristiano Ronaldo en los primeros minutos y expulsó de forma rigurosa a Sergio Ramos.

Además, para quien no lo recuerde, Hernández Hernández es el mismo colegiado, sabiamente elegido para aquello, que en la última jornada de la pasada campaña, cuando Real Madrid y Barça se jugaban el título, acudió al rescate de los culés cuando perdían por 0-2 ante el Eibar en el Nou Camp y se estaban dejando todas sus posibilidades de ganar el título.

Entonces, cuando todo parecía perdido para el Barça, el canario señaló dos de los penaltis más abracadabrantes que he visto en mi larga vida, de forma casi consecutiva. En concreto uno a Neymar por un piscinazo evidente (que además conllevó la expulsión de un defensa eibarrés) y, sobre todo, otro a Jordi Alba, que se precipitó al suelo tras darle una patada al césped y sin ningún rival cercano. Un penalti que pasará a la historia negra de la Liga española.

Los errores de Hernández Hernández, claves en la pérdida de puntos del Real Madrid esta temporada

Pero volviendo a la relación de Hernández Hernández con el Real Madrid, lo del canario de esta temporada contra los de Zidane ha sido algo rayano en lo escandaloso. Una trayectoria en la que hasta en cuatro ocasiones, cuatro, se cruzó con nosotros.

Un número sospechosamente alto de arbitrajes a un mismo equipo, que se une al hecho de que otros árbitros con los que tenemos el peor ratio de victorias, como son Fernández Borbalán, Undiano Mallenco o Mateu Lahoz, también nos ha arbitrado un elevado número de partidos em esta temporada.

Pero ciñéndonos a lo que nos ocupa, salvo el partido contra la Real Sociedad en el Bernabéu en el que el Real Madrid se impuso con claridad por 5-2, los otros tres partidos en los que se vio envuelto el ínclito colegiado canario han estado salpicados de diferentes errores donde, sistemáticamente, el Real Madrid se vio perjudicado.

Unos errores, en ocasiones groseros, que acabaron por costarnos puntos que, a la postre -como en el caso de los otros árbitros citados- fueron claves para hacer que el Real Madrid estuviese a 10 puntos del Barça prácticamente en el mes de octubre.

Así, por ejemplo, en el Real Madrid-Levante, que acabó con empate a uno, Hernández Hernández dejó sin sancionar dos clarísimos penaltis por sendos derribos a Theo y Ramos. Apenas un mes después, volvió a arbitrarnos, en este caso ante el Girona. Un partido que, si bien el Real Madrid jugó francamente mal, fue objeto de diversos errores que, una vez más, perjudicaron gravemente al Real Madrid.

En primer lugar, porque toleró la violencia excesiva del conjunto catalán, que acabó con 21 faltas y apenas dos tarjetas amarillas -una de las cuales se mostró al final del partido y por pérdida de tiempo-  frente una mostrada al Real Madrid, a pesar de acabar el partido con 10 faltas menos.

Pero es que, además, cuando el Real Madrid dominaba el marcador con 0-1 y el Girona estaba en su peor momento del partido, no acertó a ver cómo Aday sacaba bajo palos un balón con el brazo cuando se colaba dentro. Y por si esto fuese poco, dio validez al segundo tanto catalán, a pesar de que Portu estaba en claro fuera de juego.

Por eso, a la luz de esos estos datos, la designación de Hernández Hernández para un partido como el último Clásico se debe considerar como una auténtica provocación, frente a la que el Real Madrid, en vez de poner el grito en el cielo y protestar por todos los medios tratando de evitarla, volvió a tragar, de la misma forma que hacen los tragasables del Circo Price con sus espadas.

Evidentemente, lo que ocurrió después en aquel partido lo vio todo el mundo y, por supuesto, Hernández Hernández hizo lo que tenía que hacer, desarbolando él solito al Real Madrid, al que impidió ganar por medio de una actuación deleznable.

Una actuación en la que entre otras cosas, permitió la dureza culé, midiendola con un rasero  muy diferente a la del Real Madrid, permitió que un gol ilegal subiera al marcador, al no parar la jugada del 2-1, cuando Suárez derribó claramente a Varane para controlar el balón, y dejó sin pitar un elefantiásico penalti a Marcelo cuando el partido iba empate a dos goles.

La Propaganda culé, una maquinaria inigualable

Al hilo del último Clásico, lo que resulta asombroso es ver cómo, cuando apenas han transcurrido 48 horas del atraco y todavía anda revuelta la “escena del crimen”, la poderosísima maquinaria de propaganda culé ya ha conseguido inocular en el imaginario colectivo la idea de que el árbitro sí, se equivocó (negarlo sería ya el colmo) pero repartió los errores de forma, como mínimo, idéntica para ambos equipos.

De hecho, hoy día, en algunos medios como la COPE o Radio Marca, algunos ya están vendiendo que los culés incluso fueron más perjudicados que el Real Madrid.

Para ello y, en una sincronización casi perfecta de todos sus terminales, instalados desde hace años en la práctica totalidad de los medios de comunicación, la maquinaria propagandística blaugrana -en la que muchos de sus integrantes viven situados en una falsa equidistancia- nos ha hecho ver que el Barça fue, como mínimo, igual de perjudicado que el Real Madrid por el arbitraje del canario.

La maldita equidistancia -que en este caso no es más que barcelonismo disfrazado- les ha llevado a poner en pie de igualdad la pila de errores cometidos por Hernández Hernández en contra del Real Madrid y su relevancia con los que, efectivamente, también cometió en contra del Barça. Errores que, sin duda, existieron y también sería absurdo negar, pero que a pesar de lo que nos llevan contando desde el domingo, no son en absoluto comparables.

Para reescribir la historia y hacernos ver que aquello que vimos jamás existió, es vital la colaboración de Roures y sus mamporreros televisvos, los cuales, de cara a la elaboración de los resúmenes de 5-10 minutos que dan la inmensa totalidad de las televisiones nacionales, ràpidamente se encargaron de “extraer” convenientemente aquellas jugadas polémicas que interesaban, haciéndolas desaparecer como por arte de magia, de modo que, por tanto, nunca se produjeron.

Así pues, jugadas como el fuera de juego inexistente señalado a Cristiano Ronaldo en los primeros minutos o las entradas salvajes de Rakitic y Coutinho, han desaparecido de los resúmenes, centrándose únicamente en la falta de Suárez a Varane en el segundo gol y el penalti no señalado a Marcelo. como únicos errores del colegiado a favor del Madrid.

Por supuesto, y a pesar de que había cámaras, no se ha recogido ni una imagen ni un sonido de Messi diciéndole de todo y por su orden al árbitro en el túnel de vestuarios en el descanso. Unas palabras que, dicho sea de paso no sólo no le costaron la expulsión al astro argentino, a pesar de su gravedad, sino que tampoco fueron reflejadas en el acta por el colegiado.

Eso sí, apenas una imagen de soslayo de la durísima entrada del propio Messi a Ramos, que si bien fue castigada con amarilla, bien pudo haber sido de otro color debido a su enorme peligrosidad y mala intención.

Y, por descontado, y a pesar de que en el campo hay decenas de cámaras, apenas se ha mostrado una mala toma de la agresión de Sergi Roberto a Marcelo, en un par de planos bastante deficientes (una indecente toma lateral y otra cenital, a gran altura), con el fin de alimentar el victimismo culé, que a día de hoy sigue diciendo que aquella expulsión fue injusta.

Por contra, estos mismos resúmenes muestran no una sino hasta tres tomas distintas de la durísima entrada de Bale a Umtiti, que igualmente mereció la cartulina roja, no sé cuántas tomas del fuera de juego cuando menos justo de Rakitic en el gol anulado a Suárez. Incluso hemos podido ver una imagen ampliada de un presunto penalti de Keylor Navas a Luis Suárez en la primera mitad y que sólo existió en la calenturienta imaginación de la culerada mediática,

El resultado de esta campaña, el deseado que es hacer creer que el Barça fue atracado el domingo. Algo que, visto lo visto se está instalando, como digo, en las mentes de la gente, de la inmensa mayoría que no vio el partido en directo y que se fía de las imágenes que le muestran en los resúmenes y en los comentarios de las tertulias radiofónicas y televisivas.

Pero claro, como desgraciadamente, también está instalado en el imaginario colectivo, cuando el beneficiario de una ayuda arbitral, como pasó en la vuelta de Champions ante el Bayern y el penalti no señalado de Marcelo, se abren cielo y tierra y los periodistas se rasgan las vestiduras hablando de atracos madridistas, manos negras que mueven los hilos.

Sin embargo, cuando el beneficiario es el Barça, estos mismos que se escandalizan contra el Real Madrid, pasan del tema de puntillas y, como hace habitualmente ese gran Trilero (el Mayor del Multiverso, como acertadamente le bautizó Richard Dees en su programa El Radio) que es Manolo Lama, entonces es que “los grandes roban” y no pueden quejarse de los árbitros.

Y es que, como denunció Isco en su día, hay una profesión pero dos diferentes varas de medir. Y muy poca vergüenza, añado yo.

“Culevisión” Española como ejemplo de manipulación informativa

En esta línea de manipulación desinformativa valga, sin ir más lejos, el ejemplo de la sección de Deportes del Telediario nocturno del lunes 7 de mayo. Uno de los ejercicios de prostitución intelectual más burdos y miserables realizados por la redacción de la presunta televisión de todos pero que sólo está al servicio de los de siempre.

Instalados desde hace años en Sant Cugat (Barcelona), la caterva que mora en esa redacción es profundamente culé y, por tanto, antimadridista.

Son los mismos que dijeron en un resumen matutino del Canal 24 Horas que la cara de Sergio Ramos “chocó” con la bota de Lucas Hernández en el derby del Wanda Metropolitano y en el que el camero acabó con la nariz rota del patadón que le propinó el futbolista hispanofrancés en el rostro. Y los mismos -y únicos- que vieron “un claro penalti” en un derribo inexistente de Nacho a Jorge Molina en el último Real Madrid-Getafe.

Pues bien, como si de dos facciones se tratase, un periodista culé, llamado Albert Font, se dedicó a enumerar una lista interminable de errores de Hernández Hernández en contra del Barça.

Empezando por la no expulsión de Bale, que para este pájaro fue vital para el desarrollo del encuentro, y acabando por considerar como harto  “discutible” y “rigurosa” la expulsión de Sergi Roberto, a pesar del manotazo a Marcelo, Font desgranó una amplia lista de agravios arbitrales en contra de su equipo.

Por su parte, otro periodista, que desgraciadamente no pude identificar, hizo lo propio con los errores sufridos por el Madrid. Y ¡oh sorpresa! los únicos errores que se citaron fueron la falta a Varane y el penalti de Marcelo. Nada más. Ni rastro del pisotón de Rakitic al tobillo de Casemiro ni de la coz al tendón de Aquiles de Coutinho a Marcelo.

Tampoco se mostró la entrada de Messi ni sus palabras en el vestuario. Como tampoco se mostró el fuera de juego inexistente de Cristiano Ronaldo cuando se plantaba solo ante Ter Stegen. Ah, y Cristiano Ronaldo se lesionó solo al anotar el gol del empate a uno. Piqué, el pobre, entró con todo y no tuvo más remedio que arrollar al portugués…. qué le vamos a hacer.

Así pues, todo el robo comenzó en el minuto 38, cuando Bale entró con los tacos al gemelo de Umtiti. Ahí empezaron todos los males del encuentro y cuando, presuntamente, Hernández Hernández comenzó a perder el control del partido.

De modo que, el Barça, una vez más, se va de rositas e incluso tiene la desvergüenza de presentarse como víctima cuando, como en tantas ocasiones, ha sido el gran beneficiario de los errores.

Pero luego nos extrañaremos de que el Real Madrid lleve apenas dos Ligas en los 10 últimas temporadas. Visto lo visto, además de heroicas, muchas me parecen…

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