Crónica Sevilla 3-2 Real Madrid | Jornada 34 Liga Santander

Mal día para el Real Madrid y para Sergio Ramos en particular | Sevilla 3-2 Real Madrid

Sevilla 3-2 Real Madrid: Experimento fallido

El Real Madrid ha vuelto a salir derrotado en su última visita al Sánchez Pizjuán, un estadio que tradicionalmente se le ha dado mal en los últimos años, hasta el punto de que, salvo la excepción de la temporada 2014/2015, cuando se ganó por 2-3, el Real Madrid ha perdido cinco de sus últimos enfrentamientos.

Aunque es cierto que este encuentro, absolutamente descafeinado para el Madrid, con el único aliciente de poder asaltar la segunda posición pero con el pensamiento puesto en Kiev, Zidane optó por sacar un “once” inédito, con la única obsesión de pasar el trámite y, sobre todo, pasarlo sin más lesionados de cara la Final de Champions.

Si a eso le unimos un Sevilla ultramotivado, muy lejos del Sevilla timorato y blandito que debimos habernos cruzado el 20 de abril de 2018, que es cuando este partido debió haberse jugado pero la falta de previsión de la RFEF y la LFP con respecto a la Final de Copa del Rey, obligó a disputar casi tres semanas después. Y en condiciones harto diferentes.

Ni este Sevilla, dirigido ahora por Caparrós -con lo que ello conlleva en su concepción del fútbol- se parece futbolísticamente al Sevilla de Montella ni la actitud ni violencia mostradas ayer por sus jugadores tiene nada que ver con lo que mostró el equipo de Nervión en aquel partido ante el Barça.

Amparados por la exagerada permisividad arbitral del ínclito Mateu Lahoz, que permitió inexplicablemente que los jugadores sevillistas acabasen con 10 el partido. el Real Madrid ofreció además una de sus peores versiones como visitantes. Y lo que es peor, con la sensación de que la hasta no hace mucho aclamadísima “Unidad B” de Zidane, dista mucho de la que fue antaño.

Mateu Lahoz permitió los excesos del Sevilla | Sevilla 3-2 Real Madrid

Como en otras fases de la temporada, el Madrid ha adolecido de pegada. Se volvió a perder en incontables centros al corazón de área que se fueron al limbo y, como en otras ocasiones, se vio castigado por su ya tristemente famosa y enfermiza fragilidad defensiva. Aun así,el Real Madrid logró “maquillar” un resultado tan abultado como injusto en un partido en el que, sin duda, y a pesar de todo, mereció mejor suerte.

Por último, decir que resulta ya bastante evidente la percepción de que a muchos de los jóvenes integrantes de esa especie de “Segunda Unidad” todavía les viene grande la camiseta del Real Madrid. Muchos no están preparados para el reto que supone reemplazar a las “vacas sagradas” de ese vestuario, al menos con las garantías que lo hacía el equipo “B” de Zidane el pasado año.

Demasiado castigo para el Madrid en la primera parte

Con la mente puesta únicamente en Kiev y, para evitar sobresaltos como el sufrido con Cristiano Ronaldo en el Nou Camp, al que Piqué dejó fuera de combate a las primeras de cambio, Zidane optó por un equipo completamente nuevo, plagado de caras nuevas y sin apenas figuras en el “once”.

Con el cambio de Kiko Casilla por Keylor Navas en la portería, Zidane sólo alineó a Ramos, Casemiro y Benzema como titulares indiscutibles. El resto, todo miembros de esa presunta Segunda Unidad, con  Nacho, Vallejo y Theo acompañando al camero en defensa, Kovacic y Ceballos rodearon a Casemiro en el centro del campo y Lucas y Asensio hacían lo propio con Benzema en ataque.

Los once de Sevilla, un equipo inédito esta temporada | Sevilla 3-2 Real Madrid

Un 4-3-3 clásico, que pronto se vio claramente superado por la enorme “intensidad” que, hoy sí, pusieron los jugadores sevillistas sobre el césped del Pizjuán y que no pusieron, por ejemplo, en la Final de Copa.

A base de una presión asfixiante y un sinfin de patadas, todas ellas sin sanción por Mateu Lahoz, el Madrid tuvo muchos problemas para sacar el balón con criterio. Desde la misma delantera sevillista se achuchaba a conciencia sobre la defensa blanca, que tenia muchos problemas a la hora de poner en movimiento la pelota.

Con un juego absolutamente embarullado, ninguno de los dos equipos era capaz de llevar la inciativa ya que, de la misma forma que los de Zidane no dominaban el partido, incapaces de dar tres pases seguidos sin ser derribados por los jugadores de Caparrós, el centro del campo hispalense, que había apostado por el músculo dejando en el banquillo a Banega, tampoco tenía los jugadores necesarios para tocar con criterio.

Aunque había acercamientos esporádicos, lo cierto es que las ocasiones no llegaban y todo quedaba fiado a algún error defensivo de alguno de los equipos. O al hecho de que Ceballos, que lo intentaba moviéndose de banda a banda, y Lucas Vázquez lograsen conectar con un desconectadísimo Benzema y un desacertado Asensio.

Pero como está siendo una constante en el equipo blanco este año, la defensa madridista es una auténtica verbena. Da igual quién esté porque con todos hay errores y en esta ocasión no iba a ser menos.

No fue el partido de Benzema | Sevilla 3-2 Real Madrid

Necesitó bien poco el Sevilla para construir el primer tanto. En el minuto 26, un balón largo sacado desde prácticamente su área por Pareja se llevó por alto Muriel, que le ganó en el salato a Vallejo en la zona de tres cuartos madridista. El colombiano prolongó a la frontal del área para que Ben Yedder, infinitamente más rápido y avispado que Ramos, acabase batiendo por bajo a Casilla.

El gol reforzó aún más la posición del Sevilla, que a base de continuas faltas algunas de excesiva dureza como una de Layún a Theo, Vázquez a Kovacic o Mercado a Asensio y todas ellas sin amonestación, consiguió sacar del partido al centro del campo blanco, que a pesar de los tenues intentos de Ceballos, Asesnsio y Lucas, no lograban crear peligro en el área sevillista.

De hecho, la mejor oportunidad de la primera mitad cayó del lado sevillista cuando casi al filo del descanso, una jugada inicialmente sin peligro se acabó complicando debido a la pasividad de la defensa madridista. Ben Yedder encaró a Vallejo, que abrió hacia Muriel y el Mudo quien remató mal ante Casilla. Pero cuando el balón, mansamente, se iba al fondo de la portería apareció Nacho, in extremis y jugándose el tipo, para mandar a córner.

Un aperitivo de lo que iba a venir porque, con el tiempo reglamentario prácticamente cumplido, llegó el segundo en otra jugada en la que se le volvieron a ver las costuras al entramado defensivo de Zidane.

En una internada por la banda izquierda madridista a cargo de Ben Yedder, el francés centró al corazón del área un balón sin aparente peligrosidad que remató sin demasiada fe N’Zonzi desde el punto de penalti.

La mala suerte quiso que el disparo,despejado por Vallejo acabase rechazando en Theo. El rebote superó al central maño y le volvió a caer a N’Zonzi quien, libre de marca, vio la llegada de Layún por la derecha y el mexicano se despachó un disparo duro y a media altura que batió a Casilla.

N’Zonzi estuvo muy presente en la jugada del segundo gol sevillista | Sevilla 3-2 Real Madrid

Sergio Ramos, protagonista absoluto de la segunda mitad

En la reanudación se pudo ver una mejora sensible del Real Madrid, que ahora sí y a pesar de que los jugadores sevillistas seguían haciendo gala de un excesivo “ardor guerrero” con la complacencia de Mateu Lahoz, dominaba el balón y la circulación del mismo era más rápida y precisa que en la primera parte.

De hecho, comandados por un exhuberante Lucas Vázquez, el Real Madrid se volcó en tromba sobre la meta de Soria aunque con bastantes problemas a la hora de concretar ese último pase al que Benzema o Asensio, ahora en labores de segundo punta, no terminaban nunca de llegar.

Curiosamente, y a pesar de los esfuerzos del Real Madrid, la primera oportunidad de los blancos llegó en el minuto 56 y a balón parado. Una clara falta de Pizarro, la enésima, en este caso sobre Ceballos, al borde del área provocó un peligroso golpe franco, perfectamente ejecutado por Ramos, que se marchó ligeramente a la derecha del meta sevillista.

Con el Sevilla defendiéndose como gato panza arriba, sus únicas opciones de asustar al Madrid pasaban por salir a la contra… o encontrarse con un regalo como el que Kiko Casilla le hizo a Ben Yedder apenas un minuto después de la falta de Ramos.

Muchos problemas para salir de la presión | Sevilla 3-2 Real Madrid

El meta catalán despejó mal, dejándole el balón al delantero galo que, en esta ocasión, se encontró con Vallejo cuando la pelota se colaba irremisiblemente en la portería blanca, hoy de azul.

A pesar de aquello y con el Sevilla absolutamente replegado llegó en el minuto 58 uno de esos puntos de inflexión que acaban por decidir un partido. La magnífica internada de Lucas Vázquez en el área fue cortada de raiz por “Mudo” Vázquez quen derribó claramente al gallego. Un claro penalti que, sin embargo, Ramos no aprovechó, estrellando el lanzamiento contra el larguero, dejando escapar la oportunidad de acortar distancias.

Esta misma jugada a punto estuvo de costarle el tercero al Madrid ya que, prácticamente a continuación, el Sevilla sorprendió a la contra a los de Zidane. Afortundamente Muriel, que había ganado fácilmente la espalda de Vallejo, controló mal el balón en el último momento y no acertó a batir a Casilla, que tapó bien por abajo el disparo forzado del colombiano.

Ocho minutos más tarde, de nuevo Ramos dispuso de una nueva oportunidad para acercar al Madrid en el marcador, pero su remate de volea a la salida de un córner botado desde la derecha se marchó por encima de la meta de Soria.

El infortunio se cebó con Sergio Ramos que, desde luego, no tuvo ayer su mejor noche. En el minuto 82, el capitán madridista cortó una jugada de ataque hispalense, en una jugada polémica ya que da la sensación que el camero tenía el brazo pegado al cuerpo.

La jugada no sólo le valió la cartulina amarilla sino que en el saque de la falta, una triangulación entre Layún y Mercado por la banda de Nacho le permitió al argentino llegar sin oposición prácticamente hasta la línea de fondo y realizar el pase de la muerte a Ben Yedder.

En ese momento, apareció Ramos por detrás para meter la pierna y rozar el balón, con tan mala suerte que el balón se envenenó y acabó entrando en la portería de Casilla, ante el delirio de las gradas que no se creían que con tan poco fueran goleando de esta forma a uno de sus rivales más odiados.

Una jugada de Mercado dio oirgen al tercer gol sevillista | Sevilla 3-2 Real Madrid

Con todo perdido, Zidane dio entrada a Borja Mayoral por Ceballos y el Madrid notó una sensible mejoría ya que las opciones ofensivas blancas, limitadas hasta ese momento a las constantes incursiones de Lucas Vázquez y Asensio, excesivamente indivualista, por sus bandas, se ampliaron con la entrada en el campo del delantero madridista.

Precisamente fue Mayoral quien, en el minuto 86, conectó un magnífico testarazo ante el enésimo centro desde la derecha a cargo de Asensio para acortar distancias.

Y cuando el partido parecía cerrado definitivamente para el Sevilla, en el último instante de los cinco minutos que Mateu había decretado de prolongación, se produjo un forcejeo en el área entre Theo y Mercado. El defensa argentino no se tomó muy bien la disputa y le propinó al francés un tremendo empujón que fue visto por el colegiado valenciano y volvió a  señalar los 11 metros.

De nuevo penalti que, otra vez lanzó Ramos quien esta vez sí acertó a convertir en gol, estableciendo el 3-2 definitivo ya que, sin tiempo para más, Mateu ni siquiera dejó sacar de centro y el partido llegó a su fin.

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