Crónica Real Madrid 2-0 Valencia | Jornada 14 Liga Santander

Excelente partido de Carvajal | Real Madrid 2-0 Valencia

Real Madrid 2-0 Valencia: “El triunfo del sentido común”

El Real Madrid nos dejó ayer una gran victoria ante un rival como es el Valencia. Un equipo que, habitualmente juega extramotivado contra nosotros y cuyo principal objetivo anual parece que no es otro que aguarle la fiesta a los nuestros.

Sin embargo, el Valencia se encontró ayer al equipo de Solari, el cual ayer antepuso el sentido común, sí, ese que dicen que es el menos común de todos los sentidos y que, tras el fallido experimento de Ceballos de “5” y ante las bajas de última hora de Kroos y Marcelo, optó por la normalidad de repetir con Marcos Llorente en el lugar de Casemiro, tras el buen partido del canterano en Roma, y por Ceballos y Reguilón, como recambios.

El Madrid firmó los mejores minutos de la era Solari y quizás, el mejor encuentro a nivel global desde el famoso partido del Bernabéu ante la Roma con Lopetegui, al menos, durante los primeros 45 minutos y el tercio final de la segunda parte.

Los blancos recuperaron la verticalidad, la presión alta en la salida de balón y, con una circulación más rápida del balón, anularon casi por completo el entramado defensivo planteado inicialmente por Marcelino y evitaron que el Valencia cruzase el centro del campo durante la primera parte.

En la segunda parte se notó el bajón físico de algunos jugadores y es cierto que perdió el control del balón y el Valencia gozó de sus mejores oportunidades. Pero tras la entrada de Fede Valverde y, gracias a la ímproba labor defensiva de Llorente y Lucas Vázquez, el Real Madrid acabó recuperando el control del balón y aprovechando los huecos que la defensa valencianista había dejado para irse hacia delante.

Por tanto, se abre un pequeño paréntesis esperanzador, que parece haber congelado la crisis abierta tras el esperpento de la semana pasada en Eibar y nos permite afrontar con optimismo este tramo de año, con el Mundial de Clubes a la vista.

Vendaval madridista en la primera mitad

Había expectación para ver cómo iba a recibir el público madridista tras el fiasco de Ipurúa pero pronto se vio que Solari había aprendido de la experiencia de Ipurúa, especialmente después de ver el gran rendimiento que ofreció Llorente en Roma.

Repitió Solari con Llorente en el mediocentro | Real Madrid 2-0 Valencia

Por tanto, Solari apostó por la continuidad del madrileño en el eje del centro del campo. Y por la normalidad que supone poner a cada uno en su sitio, sin experimentos extraños ni probaturas raras, especialmente en puestos tan sensibles como el mediocentro y el lateral izquierdo, “huérfanos” tras las bajas de ultimísima hora de Kroos y Marcelo por lesión.

Y se notó, vaya que si se notó. El Madrid empezó el partido con ganas de solventarlo rápido y optó por una presión alta y una circulación de pelota tan veloz que dejó congelado el sistema e del Valencia.

A los dos minutos Benzema estuvo a punto de firmar el gol de la noche, al empalmar una espectacular volea a lo Zidane en Glasgow, tras un gran pase de Bale desde la izquierda.

El Real Madrid era un vendaval de juego que hacía que el Valencia fuese un juguete en manos de los de Solari que, con las parejas Bale y Reguilón por la izquierda y Lucas y Carvajal por la derecha estaban triturando a la defensa valencianista.

A los siete minutos, en una incursión desde la izquierda que quedó sin rematador, la pelota cayó al lado derecho, donde Carvajal, en un ejemplo de tesón y lucha, logró evitar que saliese y colocó un gran pase al área que Wass interceptó de cabeza con tan mala suerte que alojó el balón en la escuadra de su propia portería, rompiendo la igualada.

Un mazazo durísimo para los de Marcelino que quedaron muy tocados y prácticamente no se levantaron durante el resto de la primera parte.

Momento en el que Wass remata al fondo de su propia portería | Real Madrid 2-0 Valencia

Entre otras cosas porque la presión madridista no remitía y el balón, comandado por un gran Modric y gracia al trabajo de Llorente y Ceballos, se movía de una banda a otra volviendo loca a la defensa valencianista, hasta el punto que a los 20 minutos, sorprendentemente, ya tenía a tres de sus integrantes (Paulista, Gayá y Soler) con tarjeta amarilla.

El resultado pudo ampliarse minutos más tarde tras un grave error de Neto al despejar con el pie, dejándole el balón franco a Lucas Vázquez en la frontal del área pero su disparo fue desviado providencialmente a córner

Bale dispuso de otra gran oportunidad al filo de la media hora de partido, con un gran disparo a bocajarro tras una magnífica jugada personal, a la que respondió Neto con una espectacular parada. Incluso Benzema y el propio Bale tuvieron en sus botas dos ocasiones casi consecutivas en los minutos 37 y 38 pero sus disparos se marcharon fuera por bien poco.

Y sin tiempo para más, con un Madrid dominador y machacón como hacía tiempo que no se veía en el Bernabéu, el partido se marchó al descanso con la mejor de las sensaciones.

Sufrimiento y resurgir blanco en la segunda parte

La segunda parte comenzó de forma diferente. Supongo que la bronca de Marcelino en el descanso debió ser de las que hacen época y eso, unido al evidente bajón físico de Modric y de Ceballos, que provocó un descenso importante en la presión por parte de los de Solari, el Valencia se empezó a sentir cada vez más cómodo en el campo y a acular al Real Madrid.

Poco a poco, el centro del campo del Valencia, más fuerte y poderoso, especialmente tras la entrada de Kondogbia, sumado al hecho de que su mejor hombre, Parejo, empezó a tomar el mando del balón y el Real Madrid, provocaron que el Madrid empezase a sufrir cada vez más.

En el minuto 53 llegó el primer gran susto. En la primera vez que Santi Mina lograba ganarle la espalda a la defensa madridista, aprovechando un magnífico pase de 40 metros de Parejo, el delantero gallego se plantó solo ante Courtois pero su disparo se marchó por encima del travesaño.

Sergio Reguilón fue un puñal por su banda | Real Madrid 2-0 Valencia

Con el centro del campo blanco absolutamente desarbolado, el Madrid comenzó a hacer aguas. Y aunque los de Solari trataron de enseñar los dientes con un disparo lejano de Modric que se marchó fuera por bien poco, lo cierto es que apenas había continuidad en su juego.

El Valencia se hizo entonces con las riendas del partido y volvió a helar la sangre del público del Bernabéu con dos jugadas más que hicieron subir la tensión en las gradas.

La primera, en el minuto 62 cuando en una jugada muy similar a la anterior de Santi Mina, Parejo volvió a romper la defensa madridista con un gran pase lejano otra vez al delantero gallego del Valencia, quien se plantó solo ante Courtois.

El meta belga, con una sangre fría espeluznante, le aguantó en el mano a mano, sacándole el balón de forma inverosímil por abajo, aunque finalmente, González González  invalidó la jugada por posición antirreglamentaria de Santi Mina. Pero ahí quedó el susto, que no fue poco.

La segunda llegó apenas un minuto después, a la salida de una falta peligrosa en la frontal del área madridista botada por Parejo y prolongada de cabeza por Garay hacia el segundo palo, donde apareció Gabriel Paulista, completamente libre de marca, para rematar de forma acrobática por encima de la meta de Courtois.

En el minuto 62 Bale se retiró cojeando, dejando su puesto a Asensio y eso dio algo de profundidad al Madrid, que seguía a merced del Valencia. Hasta que en el minuto 71 Fede Valverde le dio al equipo el oxígeno que Modric había dejado de aportar desde hacía ya bastante rato.

Ese cambio fue vital porque Modric y Ceballos estaban siendo superados claramente por el centro del campo valencianista y Valverde vino a poner la fuerza necesaria para recuperar el control del balón y sobre todo a ofrecer soluciones interesantes para poner en jaque a la defensa de Marcelino, cada vez más adelantada en su búsqueda del empate.

De hecho, no tardó ni un minuto en dejar su impronta, con un pase sensacional al hueco a Marcos Llorente quien, tras una tremenda galopada por la derecha, asistió a Asensio. Sin embargo, el joven delantero balear, que sigue gafado y empeñado en mostrarnos que, efectivamente, no tiene intención alguna de tirar del carro, disparó contra el cuerpo de Piccini, cuando tenía toda la portería para él, fallando un gol cantado.

Lucas Vázquez celebró a lo grande su primer tanto liguero | Real Madrid 2-0 Valencia

Ese movimiento, en todo caso, provocó una vía de agua importante en la defensa de Valencia, que mostró todas sus dudas ya que enseguida pudo sentir que el Madrid a la contra y con espacios podía hacerle mucho daño, como así fue de hecho.

Aun así, en el minuto 77 el Valencia dio su último zarpazo, con una gran triangulación entre Parejo, Santi Mina y Batshuayi, que había entrado en lugar de un inoperante Gameiro, pero el disparo del ex-jugador del Chelsea, lo sacó de forma espectacular Courtois.

Sin embargo, y como había pasado minutos antes con Santi Mina, el árbitro acabó por anular la jugada por fuera de juego del propio Batshuayi. Eso sí, y por si acaso, el paradón del belga quedó patente.

Con el partido completamente roto, llegó la puntilla para el Valencia en el minuto 82, con un gran contragolpe del Real Madrid comandado por Carvajal. El de Leganés se cruzó a la carrera prácticamente toda la banda derecha desde su área y tras triangular con Isco, colocó un gran balón al punto de penalti que Asensio no acertó a enganchar.

El balón entonces le cayó al mago Benzema quien paralizó el tiempo por unos instantes. Congeló la jugada con el balón en sus pies durante un par de segundos, hasta ver a quién asistir y se inventó un pase inverosímil entre la defensa “ché” a Lucas Vázquez quien, desde el punto de penalti, acertó a meter el pie para anotar el segundo y definitivo gol del partido.

Aun así, hubo tiempo para el suspense porque, aún no sé bien por qué, González González fue llamado a consultas por el VAR, quien acabó confirmando el tanto como no podía ser de otra forma ya que, al menos a priori, no se vio ninguna jugada punible, susceptible de invalidar el gol del gallego.

Con el Valencia, tocado y hundido por este gol y con un Real Madrid, extenuado por el esfuerzo, el resto de partido prácticamente fue una balsa de aceite para los de Solari y, tras tres minutos de añadido que ni siquiera se llegaron a cumplir, el partido tocó a su fin y estos tres importantísimos puntos se quedaron en casa, reforzando la figura del técnico madridista.

2 pensamientos en “Crónica Real Madrid 2-0 Valencia | Jornada 14 Liga Santander”

  1. Esta todo muy bien pero creo que te equivocas con el arbitro por que le haces mención 2 veces y no es Hernandez Hernandez

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