Muere Lorenzo Sanz a causa del Coronavirus

Desgraciadamente y tras varios días de lucha contra la enfermedad, Lorenzo Sanz no ha podido superar las complicaciones respiratorias provocadas por el Covid-19, el virus que en estos momentos ya ha alcanzado la terrible cifra de 25.000 afectados y cerca de 1.400 muertos.

El ex-presidente madridista, que fue ingresado de urgencia a causa de una insuficiencia respiratoria grave en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid el pasado miércoles, provocada por una infección por Coronavirus, ha fallecido hoy por la tarde a los 76 años, tal y como ha anunciado su hijo Lorenzo Sanz Jr. a través de la redes sociales.

Nos deja un presidente con un lugar reservado en la historia del madridismo, que en sus cinco años de mandato dejó en las vitrinas del club nada menos que siete títulos, entre ellas la ansiada Séptima, con aquel inolvidable gol de Mijatovic en Amsterdam. Es más, repitió campeonato apenas dos años después aunque no fue suficiente para revalidar mandato.

Con Sanz en la presidencia, en fútbol se ganaron dos Champions (1998 y 2000), una Liga (1996/1997), una Copa Intercontinental (1998) y una Supercopa de España (1997), además de una Liga ACB (1999/2000) y una Recopa (1996/1997) en baloncesto.

Que descanse en paz y desde aquí le mandamos nuestro más sentido y sinceramente pésame a toda su familia y al madridismo, para el que siempre encontrará un gesto de cariño y agradecimiento por aquel inolvidable momento vivido un lejano 20 de mayo de 1998 en Amsterdam, el día que el Real Madrid volvió a reinar en Europa 32 años después.

Cinco años de mandato y dos Champions

Su figura, controvertida y al mismo tiempo admirada, nunca dejó indiferente a nadie. De hecho, su misma llegada a la presidencia tampoco estuvo exenta de polémica.

Lorenzo Sanz alcanzó la dirección del club tras la dimisión en noviembre de 1995 del anterior presidente, Ramón Mendoza, y en cuya Junta Directiva había figurado desde 1985. Aquello supuso la ruptura de relaciones personales entre ambos mandatarios.

Su primera temporada completa, la 1996/1997 supuso una auténtica revolución, tras un año decepcionante, en el que tras una serie de malos resultados y un cambio no sólo en la presidencia sino en el banquillo (se fue Valdano y llegó Arsenio Iglesias), el equipo por primera vez en su historia moderna, se quedó fuera de toda competición europea.

Ese verano  llegaron Suker, Mijatovic, Roberto Carlos y Seedorf, además de Fabio Capello en el banquillo. Ese invierno llegó también Christian Panucci y se ganó la Liga, pero se cayó en la Copa del Rey ante el Barça, tras una polémica eliminatoria.

Ese equipo sentó las bases del que luego se proclamó campeón de Europa ante la Juventus de Turín justo un año después, ya con Jupp Heynckes en el banquillo, tras la sorprendente renuncia de Capello a seguir en el club,.

Y aunque en España es cierto que el Real Madrid no volvió a luchar por el título de Liga (segundos en la 1998/1999 y quintos en la 1999/2000), en París se volvía a ganar la Champions League, por segunda vez en tres años.

Llevado por la euforia del triunfo europeo, Sanz convocó elecciones anticipadas en julio de 2000 pero se encontró con la figura de Florentino Pérez quien, con Figo bajo brazo, y perdió contra pronóstico.

Cuatro años más tarde volvió a intentar el asalto a la presidencia, de nuevo contra Florentino Pérez, pero fue destrozado electoralmente por éste y decidió abandonar la primera línea en el madridismo.

El calvario judicial de Lorenzo Sanz

A partir de ese momento, comenzó a vivir un calvario judicial, marcado por varias comparecencias ante los Tribunales. La primera de ellas, todavía siendo presidente del Real Madrid, fue imputado por una operación inmobiliaria en Arroyo del Fresno en 1998, si bien el caso fue archivado cinco años más tarde.

En 2008 fue detenido en Córdoba por un fraude en Francia aunque quedó en libertad y un año después volvió a ser imputado, en este caso por sacar fraudulentamente de España una serie de obras de arte como forma de pago para la compra del Parma italiano, si bien también resultó absuelto.

En 2012 volvió a visitar los juzgados, acusado de tres delitos (estafa, delito societario y alzamiento de bienes) y en 2015 le fueron embargados bienes por valor de más de siete millones de euros, por una deuda con el grupo Globalia, en virtud de una sentencia judicial dictada en el año 2009.

Finalmente en 2018 fue condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a tres años de cárcel y al pago de una multa de 1,2 millones de euros por evadir casi seis millones de euros a Hacienda en las declaraciones de la renta de 2008 y 2009

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