Crónica Elche 1-1 Real Madrid | Jornada 16 Liga Santander

El Real Madrid reclamó penalti por este agarrón a Benzema | Elche 1-1 Real Madrid

Elche 1-1 Real Madrid: “Otro día más en la oficina”

El Real Madrid se ha vuelto a dejar dos puntos importantes en su lucha por el título ante un rival, el Elche y un estadio, el Martínez Valero, en el que se volvieron a juntar el hambre, en forma de un juego atascado y poco fluido, con las ganas de comer, a través de un nuevo e indecente arbitraje, en las manos del debutante Figueroa Vázquez, quien pitó otro penalti más al Real Madrid pero dejó sin sancionar dos, uno de ellos clamoroso, en el área del conjunto local.

Figueroa Vázquez, haciendo “méritos” para seguir en Primera

Como en el día del Valencia o del Alavés, por ejemplo, el colegiado asturiano perpetró un arbitraje de esos llamados “sibilinos”, culminados con el señalamiento de un penalti, de esos llamados “tibios” a Carvajal, por lo mismo, exactamente lo mismo, que dejó sin sancionar una Osoto-Gari deBenzema en el primer tiempo y un agarrón a Casemiro en la segunda.

Por no hablar del desigual rasero a la hora de sancionar las faltas y las tarjetas. Mientras que había barra libre para el contacto para los locales, se señalaba todo al Real Madrid, a los que llegaron a pitar hasta 18 faltas y mostraron cuatro amarillas por sólo ocho faltas de los franjiverdes, que solo vieron una amarilla, a pesar de que repartieron por doquier.

Elche - Real Madrid: Así fue el penalti a Benzema que ni Figueroa Vázquez  ni el VAR pitaron
Imagen del claro agarrón a Benzema en el área, que Figueroa Vázquez no señaló | Elche 1-1 Real Madrid

Además de la falta de criterio en las áreas, hubo, de hecho, dos acciones flagrantes que encendieron los ánimos de los madridistas.

La primera, una tarjeta a Sergio Ramos por una falta sobre Raúl Guti que fue objeto de tarjeta amarilla y que tuvo su reflejo en una entrada idéntica de Miño minutos más tarde sobre el propio Ramos pero que sólo recibió una amonestación verbal por parte del árbitro. La segunda, una tarjeta amarilla a Kroos en la segunda parte, presuntamente, por cortar una contra del Elche en la que el centrocampista alemán ni siquiera toca al delantero ilicitano.

Entre medias, un despropósito de faltas sin ton ni son, de decisiones totalmente arbitrarias que fueron sacando del partido a los de Zidane y que rozaron el esperpento cuando, instantes después de dejar sin sancionar el derribo a Benzema, señaló como penalti una falsa mano en el área local, que el VAR -con buen criterio- obligó al colegiado a desdecirse y no señaló nada ya que todos vimos que el balón había impactado en la pierna del defensa.

Pero, mención aparte al arbitraje, hay que hablar también del juego espeso de los de Zidane, hoy con Marcelo y Asensio `por la izquierda como grandes novedades en el “once”. Desde el primer momento se pudo ver que el Madrid no lo iba a tener nada fácil.

Pobre, sin ideas y sin alternativas, no fue el mejor día para el técnico francés, al que se le siguen atragantando este tipo de partidos, con rivales cerrados atrás y que impiden la fluidez de su fútbol de toque.

El gol y el penalti no señalado a Benzema, claves de la primera mitad

Con dos líneas de cinco muy juntas, esperando atrás al Real Madrid, el Elche cortocircuitó el juego de los de Zidane, a los que se les fundían los plomos cada vez que cruzaban el centro del campo.

Se llegaba con cierta facilidad a la zona de tres cuartos del ataque madridista pero la saturación de gente que había ahí hacía casi imposible la circulación de la pelota, por lo que la única opción era tocar y tocar intentando encontrar un hueco mínimo para entrar entre ese mar de piernas.

A los 10 minutos se produjo la primera vez que el Real Madrid logró hacer saltar el cerrojo ilicitano con una muy buena jugada por la izquierda y una gran asistencia de Casemiro a Marcelo que, casi de “9”, empalmó una magnífica volea que se estrelló con violencia en el larguero de la meta de Badía.

Marcelo y Asensio, las novedades de Zidane para el “once” | Elche 1-1 Real Madrid

Esto hizo crecerse a los de Zidane que, poco a poco, fueron ganando metros y metiendo a los de Jorge Almirón cada vez más en su área. Buscando mucho las bandas con Lucas Vázquez y Asensio, fueron creando cada vez más peligro.

Así, en una de las pocas veces que Asensio volvía a ser aquel Asensio maravilloso, el que se atrevía a encarar y disparar desde fuera del área, el balear se despachó un espectacular zambombazo que rechazaron entre Badía y el larguero. El balón quedó muerto en el área y Modric, muy hábilmente, metió la cabeza para anotar el primer gol de la noche.

Parecía, pues, que todo estaba hecho. El gol hacía saltar por los aires el cerrojo impuesto por Almirón, posibilitando la existencia de huecos y una mejora en las condiciones para el ataque madridista. Pero no fue así, el Elche no se descompuso y no le perdió la cara al partido.

Aun así, el gol sí que hizo algo de daño porque apenas unos pocos minutos después, justo a a la media hora de partido, Benzema volvía a hacer añicos la defensa ilicitana, ganándole la espalda a Josema tras un gran centro de Ramos.

El defensa, ante la imposibilidad de evitar el remate franco del francés, le agarró por la cintura y le derribó, impidiéndole cabecear. Sin embargo, e inexplicablemente, ni Figueroa Vázquez en el campo ni González Fuertes en el VAR fueron capaces de aplicar nada punible en la acción, cuando el penalti era poco menos que clamoroso.

A punto estuvo de marcar Marcelo con esta gran volea que acabó en el larguero | Elche 1-1 Real Madrid

Curiosamente, y quizás llevado por algo de complejo de culpa por la acción anterior, el colegiado asturiano sí señaló penalti a favor del Madrid apenas cinco minutos después al considerar que Víctor Rodríguez había cortado con la mano un centro al área. Nadie, salvo el árbitro, vio mano en esa acción por lo que, instantes después y tras la pertinente llamada a capítulo desde la Sala VOR, se tuvo desdecir y anuló su decisión de pitar la pena máxima.

Tras la polémica el Real Madrid bajó un escalón la presión y el Elche tampoco creó ninguna ocasión por lo que, los últimos minutos de la primera mitad transcurrieron con la tranquilidad  que daba la ventaja en el marcado ry, sobre todo, con la sensación de que el partido estaba ya felizmente controlado.

Las áreas, de nuevo protagonistas en la segunda parte

Después de la reanudación, el partido continuó con un cariz muy similar, con el Elche muy aculado atrás, bien juntas las líneas y con el Madrid tocando y tocando, buscando encontrar esa leve fisura por la que poder meter el estoque y darle la puntilla al partido.

Este agarrón de Carvajal dio lugar al penalti del Elche | Elche 1-1 Real Madrid

Sin embargo, en el minuto 50 se produjo la jugada que revolucionó por completo el partido cuando Carvajal, con bastante poca inteligencia dicho sea de paso, agarró a Barragán en una disputa a la salida de una falta peligrosa desde la derecha y, en este caso sí, el árbitro no dudó en señalar penalti, que Fidel transformó sin problemas.

A partir de ahí, el partido se descontroló, especialmente para el Real Madrid que, notó y de qué manera el golpe. El equipo  se descosió y empezó un correcalles en el que el concierto de pito ofrecido por el colegiado terminó por desquiciar a los de Zidane, especialmente cuando minutos después, dejó sin señalar un agarrón muy similar a Casemiro en el área del Elche.

El Elche se encerró mucho más, si cabe, atrás, haciendo cada ataque madridista un auténtico suplicio porque no había un solo resquicio por el que meterse y los intentos de Benzema, saliendo a las bandas y los balones colgados, se estrellaban una y otra vez contra el muro defensivo del Elche, quien le metió el miedo en el cuerpo por primera vez a la defensa madridista cuando, en el minuto 63, una gran acción de Boyé acabó con un disparo seco a la parte exterior del poste izquierdo de Courtois.

Sólo en un par de ocasiones encontró esa grieta, primero con Carvajal quien en el minuto 69 aprovechó un maravilloso centro de Kroos para que el lateral, quien en una gran acción, se deshizo de su par y con la izquierda, buscó el palo derecho de Badía pero éste respondió con una gran mano abajo.

El mismo Badía se volvió a lucir un minuto más tarde cuando logró desviar un gran disparo a bocajarro de Sergio Ramos, en una salida valiente y tras un gran centro desde la derecha de Carvajal.

Casemiro acabó jugando de “9” pero sin demasiado éxito | Elche 1-1 Real Madrid

La fábrica de crear fútbol del Madrid colapsó. Kroos, bastante cansado, dejó su puesto a Fede Valverde y Lucas Vázquez, muy desdibujado hoy, hizo lo propio con Hazard en el minuto 76. Pero ni por esas.

El Madrid no sólo no hallaba hueco alguno por donde meter la cuchara sino que el nerviosismo se iba apoderando cada vez más de los jugadores, que lejos de buscar la jugada, se volcaron en tromba sobre el área local pero con más corazón que cabeza.

Ramos y Casemiro, convertidos ya de facto en sendos delanteros centro, intentaban coronar alguno de los continuos centros que, cada vez más insistentemente, volcaban por las bandas pero sin acierto.

Es más, el hecho de que el Real Madrid se dedicase al 100% a atacar obligó al equipo a romperse. Sólo Modric, con su calidad, y Valverde con su intensidad intentaron coser ese roto pero sin demasiado éxito, habilitando las posibles contras del Elche.

Los últimos minutos fueron un asedio constante a la meta de Badía pero sin ideas. A la desesperada (y muy tarde, en mi opinión) Zidane dio entrada a Vinicius por Asensio pero no fue posible. Es más, y ya con el tiempo de descuento cumplido, hubo tiempo para la última contra del Elche, muy bien llevada por Morente y al que Carvajal derribó en la misma frontal del área.

El lanzamiento del golpe franco por Verdú casi se transforma en la victoria del Elche pero Courtois, muy atento, voló hacia la escuadra derecha para desviar la pelota cuando se cantaba el gol y, acto seguido, Figueroa Vázquez decretó el final del partido.

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