Crónicas desde Down Under: ¡Volvió la Champions al Bernabéu… y los pitos también!

En otra noche europea de esas que engalanan al Santiago Bernabéu, el Real Madrid recibía al Shakhtar Donetsk, al que zarandeó en Ucrania en la primera vuelta de la fase de grupos.

Los visitantes regresaban al lugar del crimen: se llevaron la victoria el año pasado en esta misma instancia, en un intenso choque que terminaría 2-3 y que, en su momento, amenazaba con enviar al Real Madrid a jugar la Europa League. Los anfitriones, por su parte, intentarían dejar atrás el “accidente” sufrido en el coso de Concha Espina ante el Sheriff Tiraspol.

Luego de su estrepitosa caída en el NSC Olimpiyskiy, los mineros ucranianos se lamieron las heridas en su liga local, con tres triunfos en igual número de partidos, anotando nueve goles. Los merengues ganaron dos de tres encuentros en La Liga, con sendos triunfos ante el FC Barcelona y Elche, además de un empate con Osasuna.

Con Rodrygo lesionado, y Valverde aún en la enfermería (acompañado por Mariano, Gareth Bale y Ceballos), y vista la convocatoria de Ancelotti, el único puesto que dejaba algo de espacio para la especulación era el de tercer atacante en el flanco derecho.

Saltaron al césped Courtois bajo los tres palos y una defensa formada por Mendy, Eder Militao, David Alaba y Dani Carvajal. La línea media con Modric, Casemiro y Toni Kroos. La delantera nos presentaría a Vinicius, Karim Benzema y Lucas Vázquez.

A pesar de tener un buen número de efectivos en el ataque, el Shakhtar inició con una defensa muy ordenada. Ambos equipos, muy cautos en las primeras de cambio. Tanto así, que a los 30 segundos tanto Courtois como Trubin habían tocado el balón, ambos con los infames pases atrás que tanto desquician a los amantes del fútbol vertical.

Y fue ese primer par de minutos donde advertimos lo que poco imaginábamos sería una constante en el partido: la falta de intensidad del Real Madrid. En ese interin, Marlon Santos tuvo dos posesiones de 10 segundos cada una, donde caminó con el balón en los pies sin que nadie saliera a presionar. En el momento pareció un detalle menor, pero se mantuvo durante el encuentro.

El Madrid combinó una jugada preciosa a los 4 minutos. Benzema robó un balón en tres cuartos de cancha, pase a Modric para habilitar a Lucas Vázquez y Carvajal. Vuelta a Modric al borde del área, pase filtrado al de Curtis, quien se interna en diagonal al área y hace un pase al croata, cuyo remate al borde del área pequeña fue desviado milagrosamente por Trubin. Magia pura de Modric, quien estaba rodeado por seis defensas rivales.

En la oportunidad siguiente, el Shakhtar volvió a probar la intensidad del Real Madrid. Comenzando con una falta en área propia de Ismaily, los ucranianos enlazaron 18 pases consecutivos sin ser molestados por los blancos. El último de ellos consiguió a Alan Patrick al borde del área, quien remató al borde del área un balón que se estrelló en el palo, con Courtois batido.

El gol número 1.000

Con los ucranianos aun lamentándose por la oportunidad perdida, Vinicius roba el esférico a Marlon, en una jugada de pillo, de calle. Vio a Benzema con el rabo del ojo y sirvió un pase en boca de gol que remató el francés para enlazar su nombre y el del Real Madrid en otro hito: el gol numero 1.000 del equipo blanco en la Copa de Europa. Histórico Karim.

El Madrid trató de adelantar líneas y fue Lucas Vázquez, en una internada en diagonal quien habilitó a Modric para un remate nuevamente detenido por Trubin. El partido entraría en una “fase de somnífero” donde ambos equipos se limitaron al tanteo, con poco o nada que ofrecer.

En el minuto 31, el Shakhtar lo intentó, esta vez con una jugada de 30 pases que ruborizaría a cualquiera. La cerraría Stepanenko con un pase a Mudryk, y picadita para Fernando. El remate del brasileño se fue por muy poco. La jugada fue curiosa, pues los últimos pases encontraron a la defensa del Madrid perfectamente alineada al borde del área, con Casemiro en la medialuna. Todos hicieron el intento de meter la pierna, pero con una intensidad que dejó mucho que desear.

Aquí apareció otro signo del partido: sin Vinicius no hay paraíso. A medida que el Madrid se fue olvidando de la banda del brasileño, su ataque fue más lento y previsible. Modric y Kroos comenzaban a quedarse sin recursos en el mediocampo y, por alguna razón, el balón pasaba más por el eje Carvajal-Lucas que por los pies de Vinicius.

En el minuto 38, Matvyenko se abrió paso por el carril del medio sin oposición alguna y dio un pase para que Alan Patrick la bajara de pecho a Fernando, quien fusiló a Courtois desde el punto de penalty para el primer gol de los ucranianos en la presente edición de Champions.

Tendría una más el Shakhtar, cuando el Madrid perdió un balón en el circulo central (con cierta displicencia de Casemiro). Se combinaron Alan Patrick y Fernando para que éste rematara, haciendo lucir a Courtois en una estirada in extremis. Se escucharon pitos de la afición, y se harían más fuertes cuando el principal pitó el final de la primera parte.

Tocaba espabilar

El Madrid estaba obligado a conseguir los tres puntos, para evitar los sobresaltos de la temporada pasada. Y salió adelantando las líneas de ataque. Nada más comenzar la segunda mitad, Vinicius empezó a crear el caos en la defensa del Shakhtar. En jugada individual, se fue de Tete y Dodo, y dio un pase a Mendy desde la raya final, que el francés no pudo rematar.

A la hora de juego, y con los mineros en dos ordenadas líneas de cuatro en su propia área, Vinicius inició una jugada desde la izquierda, bordeando el área. Pase a Modric, toques con Benzema y Lucas, pase al croata quien consigue a ¡Vinicius! esta vez en la banda derecha. Pase a Casemiro, taco de vuelta a Vinicius, y pase a Benzema. El francés, pisando el punto de penalty, dio un latigazo imposible para Trubin. Segundo gol de Karim, segunda asistencia de Vinicius. Es un jugador especial el brasileño: arrastra defensas, tiene verticalidad sin desparpajo, y ahora está empezando a dar asistencias.

El encuentro se hizo denso y monótono. El Madrid no se atrevió más, y el Shakhtar bajó las revoluciones. Ancelotti dio minutos a Nacho por Dani Carvajal, y a Jovic por Benzema, cambios sin mayores impactos en el partido.

Tuvo una clara el equipo visitante en el descuento. Solomon se internó por la derecha, sirviendo un pase para que Sudakov rematara al borde del área. El balón pasó entre Militao, Modric y Casemiro, picando cerca de Courtois, quien despejó cuando Dentinho esperaba amenazante.

Notas al cierre

Tres puntos en un partido deslucido. El Madrid, en fase resultadista, consigue el objetivo y a seguir. Ante un equipo que estaba perdido en el mediocampo, queda la duda: ¿Por qué Ancelotti no movió más el banquillo?

En alguna instancia del partido, parecía que Antonio Blanco podía oxigenar la línea media en sustitución de un agotado Casemiro. También queda la incógnita acerca de Kroos y Modric, quienes jugaron los 90 minutos cuando parecía que estaban para menos tiempo.

De igual manera, Lucas Vázquez pudo haber sido sustituido por Asensio o Hazard para buscar algo más en el ataque. Carletto dice que hay minutos para todos, pero fiel a su estilo de usar unos 14 jugadores, parece que cuenta con los 11 de hoy, más Valverde, Rodrygo y (quizás) Camavinga.

Lo cierto es que la lluvia de partidos no se detiene, y se avecina un nuevo parón de selecciones. Habrá que ver lo que trae Ancelotti en la libreta.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en Twitch de Meritocracia Blanca y Madridista Real. Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

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