Crónica Getafe 1-0 Real Madrid | Jornada 19 Liga Santander

Militao regaló el gol a Ünal con este error infantil | Getafe 0-1 Real Madrid

Getafe 1-0 Real Madrid: “Empanada navideña”

El Real Madrid se ha dejado tres puntos en la cancha del Getafe, en un partido áspero, feo y bronco en el que los de Ancelotti, como ya ocurrió ante Villarreal, Osasuna o Cádiz, no supo o no pudo desenredar el profundo y espeso entramado defensivo planteado por Quique Sánchez Flores.

Un Real Madrid al que, además, le pesó como una losa el tremebundo error de Militao en los primeros minutos que dio lugar al tanto de Enes Ünal y, por qué no decirlo, su escaso o nulo acierto rematador en los momentos clave del partido.

Sin embago, y aunque es verdad que muchos jugadores no dieron la talla (el propio Ancelotti en la rueda de prensa posterior al partido habló de que algunos no habían vuelto de vacaciones todavía), no es menos cierto que, como en otros partidos en los que el Madrid se ha dejado puntos esta temporada, no podemos dejar de lado la idecente labor arbitral, en esta ocasión en manos de Melero López. Sí, el del famoso “Todo OK José Luis”…

Indecente y sibilino arbitraje de Melero López

Melero mantuvo un infame doble rasero disciplinario. Mientras que se mostró inflexible con los madridistas, permitió que los jugadores del Getafe, encabezados por la tripleta infernal Arambarri, Olivera y Damián, repartiesen toda la leña del mundo de forma impune (la primera amarilla para Arambarri, quien no debió haber acabado el partido, fue en el minuto 70).

Baste como referencia que con 20 faltas (señaladas, aunque hubo muchas más que no se pitaron) los jugadores azulones acabaron con las mismas amarillas que el Real Madrid, tres en total, de las que dos fueron señaladas en el último tercio del partido, y a pesar de que los de Ancelotti apenas cometieron siete.

Melero López dejó sin sancionar este claro agarrón a Marcelo en el área azulona | Getafe 0-1 Real Madrid

En definitiva, un arbitraje sibilino que sacó de quicio a los jugadores madridistas, y al propio Carletto quien incluso vio una amarilla en la primera mitad por protestar las constantes faltas azulonas sin cartulina durante todo ese período

Pero es que además, Melero López fue nefasto en la aplicación de la Ley de la Ventaja para los madridistas no tanto por el hecho en sí de dejar jugar -que lo hizo- sino en el aspecto disciplinario, dejando sin cartulina hasta tres acciones violentas de jugadores del Getafe, que debieron ser mostradas al acabar la jugada.

Sin embargo, el colofón a su, como digo, sibilino arbitraje fue el inexplicable error de no señalar como penalti un descomunal agarrón de Damián a Marcelo en el área azulona, que además debió haber acarreado la segunda tarjeta amarilla del uruguayo.

Pero, como ya pasó en los citados partidos contra Villarreal, Osasuna o Cádiz (o incluso ante el Levante o el Espanyol, otros partidos en los que el Madrid “pinchó”, dejándose puntos), este nuevo y claro penalti acabó durmiendo el sueño de los justos.

Regalo anticipado de Militao por Reyes, sin acierto en el remate

Volviendo al partido como tal, hay que decir que respondió a lo previsto en el primer momento, con un Real Madrid, sin demasiadas sorpresas. Para ello Carletto pudo contar de salida con Courtois ya recuperado de su positivo de esta semana y con Rodrygo, intentando hacer de Vinicius por la izquierda, y con Asensio por la derecha.

Rápidamente se pudo ver que la intención del Getafe era la de entregarle el balón al Madrid, esperar atrás con las líneas bien juntas y aprovechar algún zarpazo de Ünal para intentar sorprender arriba.

Los “once” de Ancelotti para el partido en el Coliseo Alfonso Pérez | Getafe 0-1 Real Madrid

Mucha presión, falta en cada pérdida, algunas de ellas de cierta dureza y que Melero consintió, intentando razonar una y otra vez con los jugadores azulones fueron las señas de identidad del partido en los primeros minutos.

Pero lo que nadie se esperaba es que, antes del minuto 10, en una jugada absolutamente incalificable, sin ningún tipo de peligro, Militao se hizo un lío con la pelota en la frontal y el turco, muy listo, le robó la cartera y batió a Courtois de tiro cruzado.

Es curioso, porque Militao reclamó una falta -que no había- quizás porque justo en la jugada anterior, Melero le había señalado una falta a Benzema en el área del Getafe, tras un robo del francés en una acción prácticamente idéntica.

Aunque el Madrid lo intentaba, lo cierto es que la “Operación Jaula” iniciada por el técnifco del Getafe se le había atragantado al Real Madrid. Pero por si no hubiese sido poco el regalo navideño de Militao, a los tres minutos del gol, Alaba estuvo a punto de regalar el segundo tanto, con otro fallo infantil en forma de cesión absurda a Courtois y el balón despejado por el belga desde fuera del área in extremis no fue aprovechado por la delantera local.

A partir de ahí, el Real Madrid comenzó a carburar, aprovechando el repliegue masivo del Getafe, que se encerró con todos sus efectivos en el área. Sin apenas hueco para maniobrar, el Real Madrid logró mover con rapidez la pelota buscando los huecos casi imposibles por donde intentar atacar, hasta que los pudo encontrar.

En los que fueron los mejores minutos de juego de los de Ancelotti, Modric dispuso de dos ocasiones de gol casi consecutivas. La primera, al cumplirse el primer cuarto de hora de juego, con un gran disparo con rosca al que respondió Soria con una mano increíble. La segunda, tan solo dos minutos más tarde, con un durísimo disparo al larguero tras una gran jugada coral de todo el equipo.

Modric estrelló un balón en el larguero en la primera mitad | Getafe 0-1 Real Madrid

Incluso Kroos la tuvo en el minuto 20, con un gran disparo de primeras y después de una gran asistencia de Lucas Vázquez desde la derecha, muy activo en estos primeros minutos de partido. Pero no era el día.

La tan cacareada “Pegada del Real Madrid”, que se saca a pasear sólo cuando gana el club  blanco, hoy no existió por ningún lado y poco a poco, los de Ancelotti se fueron desdibujando sobre el campo.

Primero porque las bandas carecieron de la más elemental profundidad, con unos Rodrygo y Asensio absolutamente desaparecidos e inocuos. Y, en segundo lugar, porque resultaba casi imposible mantener un ritmo decente de juego ante la avalancha de patadas y faltas con las que el Getafe se dedicó a destruir una y otra vez el fútbol del Real Madrid, con la connivencia del árbitro.

Y es que resulta muy fácil desplegar todo el potencial defensivo para desarbolar al rival si, abusando del juego violento y de las constantes interrupciones a base de faltas mal llamadas “tácticas” los jugadores azulones, especialmente Arambarri, Damián y Olivera, se dedica a pegar y pegar sin ver una sola tarjeta.

De hecho, y como se preveía, los jugadores getafenses se fueron al descanso sin ver una sola amonestación. Algo digno de estudio, sobre todo porque mientras tanto, con menos de la mitad de faltas que el Getafe, el Real Madrid se fue al descanso con las amarillas de Rodrygo y un desesperado Ancelotti, hastiado de tanto palo sin castigo.

Penalti no pitado e impotencia madridista tras el descanso

Tras la reanudación, Carletto intentó agitar el árbol dando entrada a Marcelo y Hazard por Mendy y Asensio, buscando con el brasileño esa profundidad por banda hasta ahora perdida u con el belga, esa capacidad de romper la defensa desde dentro, pero ni por ésas.

El partido perdió aún más ritmo ya que el Real Madrid, más espeso si cabe que en los últimos minutos de la primera parte y se enredó aún más en la profunda tela de araña tejida por los de Quique Sánchez Flores sobre el campo.

Hazard tampoco pudo salvarse de los agarrones de los defensas del Getafe | Getafe 0-1 Real Madrid

Hubo que esperar casi media hora para ver la primera amarilla para un jugador del Getafe, en esta caso a Damián por un agarrón a Benzema, en una jugada que, como veremos después, pudo marcar el devenir del partido.

¿Por qué digo esto? Muy sencillo, porque de forma absolutamente inexplicable, en el minuto 70 el mismo Damián agarró salvajemente a Marcelo por la camiseta en el área, impidiéndole correr y obligándole a detener su carrera.

Sin embargo, ese agarrón -bastante más flagrante que el cometido por el uruguayo sobre Benzema minutos antes- no fue considerado como penalti a pesar de lo grosero del mismo y Damián, como Arambarri minutos antes, se salvó de la segunda amarilla.

Minutos antes, Rodrygo, renqueante tras una fea caída sobre su hombro, había dejado su sitio a Mariano y el equipo ,más por corazón que por juego, empezó a recuperar el control y las oportunidades. Marcelo lo intentaba una y otra vez por la izquierda pero sin demasiado éxito en los centros pero la derecha seguía huérfana de ataque.

Así, en el minuto 67 Benzema estuvo a punto de anotar un gran gol pero su disparo lo desvió Cuenca de cabeza cuando, con Soria ya batido, se daba por hecho el empate. Y lo mismo le pasó a Casemiro, quien en el minuto 77 enganchó una volea espectacular desde la frontal a la que respondió Soria con un paradón descomunal para enviar el balón a córner.

Hasta Kroos la tuvo, un par de minutos más tarde, con otro gran remate de primeras pero su balón se estrelló violentamente sobre el rostro de Mitrovic, quien tuvo que retirarse conmocionado por el impacto.

Y ahí se acabaron las oportunidades del Real Madrid. Lanzados a tumba abierta sobre la portería de Soria, no hubo forma humana de romper la muralla defensiva del Getafe. Y aunque Ancelotti dio entrada en los últimos minutos a Peter y a Isco por Lucas Vázquez y Kroos, nada se pudo hacer por evitar la derrota, aun después de ocho minutos de prolongación.

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