Hablar de Misa Rodríguez es hablar de una de las estrellas del Real Madrid Femeninio y de la Liga F.
Pero más allá de eso, es la capacidad de adaptarse a cada tipo de partido y sobre todo a cada momento que vive el equipo. La portera canaria llegó el verano de 2020 al Real Madrid, procente del Deportivo de La Coruña, tras una temporada donde alternaba titularidad con la hoy portera del Sevilla, Sullastres.
Pronto se hizo con la titularidad del equipo, y en su primera temporada con el conjunto blanco, consiguió su Zamora, hasta hoy el único en su carrera y del club blanco en su sección femenina.En la retina de los aficionados siempre quedará el Clásico de semifinal de la Supercopa de 2022, en el que, a base de paradones, llevo al FC Barcelona a tener que sufrir hasta el minuto 92, cuando Alexia pudo batir a la meta del Madrid cuando el partido ya amenazaba a prórroga.
Este año, con la solidez defensiva del equipo, la portera internacional, ha tenido que intervenir menos. Aun así, ha demostrado una evolución bastante interesante, donde no sólo ha demostrado que es una grandísima portera bajo asedio, sino que su nivel de concentración es impresionante ya que, a pesar de no intervenir apenas en muchos de los partidos, no cesa de ordenar a la defensa y de estar metida en el encuentro. Por eso, en mi opinión y más allá de los nombres que han venido o vayan a venir, ahí empezó el Real Madrid a subir de nivel.