Crónica Real Madrid Fem. 2-0 Granada | Jornada 30 Liga F.

Real Madrid Fem. 2-0 Granada: «Punto final y tristes despedidas»

El Real Madrid Femenino se ha impuesto con claridad ante un apático Granada por 2-0, gracias a los goles de Athenea y Weir, en un partido que no pasará a la historia por su calidad ni su emoción pero sí porque, además de poner punto final a la temporada 2025/2026, ha supuesto la despedida de dos iconos madridistas de los últimos años. Tres, si consideramos a la veterana Rocío Gálvez, quien también dejará el club.

Nos referimos, sin duda, a Misa Rodríguez y a su máxima goleadora histórica, Caroline Weir, quienes dijeron ayer adiós al Real Madrid, toda vez que ninguna de las dos renovarán sus contratos el próximo 30 de junio.

Salidas ciertamente dolorosas porque ambas son ya, por derecho propio, dos jugadoras legendarias en la corta pero intensa historia del Real Madrid Femenino. Por un lado, la portera canaria, que volvía a la titularidad en este último partido de Liga para poder despedirse de la que ha sido su afición desde que empezó la trayectoria del conjunto blanco como equipo de la Liga F. allá por julio de 2020 después de 211 partidos.

Por su parte, Caroline Weir, que llegó al club en 2022, también dijo adiós y lo hace firmando el mejor registro goleador de la historia de la sección femenina, con 62 goles, superando las cifras de Esther González. Y lo hizo como mejor sabe, anotando el segundo gol del Real Madrid de esta calurosísima mañana en Madrid, antes de viajar a Lyon, donde jugará la próxima temporada.

Calor, dominio y poca puntería madridista en la primera parte

Por lo demás, el partido apenas tuvo historia. Es más, fue soporífero, entre otras cosas porque ya no había nada en juego más allá de los tres puntos. El futuro de ambos equipos ya estaba decidido en tanto que las de Pau Quesada ya habían asegurado matemáticamente la pasada semana su segunda plaza en la tabla y el conjunto nazarí también tenía hecha su permanencia.

La primera mitad fue tediosa, con un claro dominio de las blancas pero traducido en un juego lento, espeso y sin más emoción que unos pocos zarpazos madridistas que, en lo que ha sido una constante de esta temporada que ahora acaba, volvieron a poner de manifiesto la falta de puntería madridista.

El primero llegó a los 10 minutos, con un remate de Linda Caicedo, franco y con todo a favor, tras recoger cerca del punto de penalti un mal despeje de Juliana Cardozo. Sin embargo, a pesar de que la colombiana remató a placer y casi sin oposición, su disparo, flojo y poco colocado, fue fácilmente detenido por Hirao.

El segundo se produjo apenas 10 minutos más tarde, con un disparo lejano de Athenea, este sí, con bastante más intención y ante el que Hirao volvió a sacar sus guantes a pasear con una magnífica estirada.

El primer acto acabó con otra buena intervención de Hirao al filo del descanso, sacando otra buena mano de nuevo ante Athenea, que no pudo culminar con éxito una buena pared con Linda Caicedo.

Y hasta ahí. El resto del primer período fue la nada más absoluta por lo que el paso por el vestuario para ambos equipos fue más un respiro de alivio que otra cosa, sobre todo para los espectadores madridistas.

Mejoría madridista y goles en la segunda mitad

La segunda mitad fue distinta, en tanto en cuanto las de Quesada pusieron una marcha más, lo que hizo sufrir más al Granada. Tras un par de aproximaciones con peligro en los primeros minutos tras la reanudación, y en lo que fue el preludio del primer gol, cuando el partido casi llegaba a la hora de juego, Athenea estampó contra el larguero de Hirao un espectacular zambombazo desde el vértice del área tras una bonita diagonal.

Un aviso, como digo, de lo que fue el primer gol madridista. Un tanto con bastante fortuna y que llegó en el minuto 63 cuando la que hasta ese momento había sido la mejor jugadora visitante, su portera Hirao, se tragaba de forma sorprendente un disparo lejano de Athenea.

El gol fue la puntilla para el Granada, que entregó la cuchara y se rindió definitivamente con armas y bagajes ante las blancas, que si ya dominaban el partido hasta ese momento, lo hicieron de forma más rotunda a partir de ese momento.

La puntilla llegó en el ’68 tras una clara ocasión marrada por una jugadora que no ha tenido su año como es Alba Redondo y llegó en las botas de una de las protagonistas de la mañana como era Weir. La escocesa puso el broche de oro a sus cuatro temporadas en el Real Madrid con su último servicio a la causa.

En otro gol acompañado también de la suerte, Weir remató sin demasiada fe desde la frontal pero su disparo tocó en una defensora rojiblanca y despistó a la guardameta visitante, antes de colarse en la portería.

En el minuto 78 llegó el primero de los emotivos momentos de la mañana cuando Weir dejaba su puesto a Sara Däbritz y sus compañeras la despedían con un bonito pasillo. Pasillo que se repitió, por cierto, un par de veces más.

En el ’86 era Rocío Gálvez la que recibía una cálida despedida tras su cambio por Bella Andersson y finalmente, Lauri, una de las jugadoras más emblemáticas del conjunto nazarí, hacía lo propio apenas un minuto después al ser sustituida por Rodríguez.

Finalmente, y tras tres minutos de prolongación, el partido tocó a su fin y se corrió el telón de esta gris campaña para las de Quesada. Ahora toca descansar y el reto de recomponer un equipo que, con estas marchas (y alguna más que llegará, como la de Tere Abelleira) tendrá que volver a ilusionar con muchas caras nuevas.


Ficha técnica del partido

Real Madrid Fem.: Misa; Eva Navarro, Rocío (Andersson, 86′), María Méndez, Holmgaard (Noe Bejarano, 62′); Angeldahl (Toletti, 62′), Irune; Weir (Däbritz, 78′), Linda Caicedo, Athenea; Alba Redondo (Feller, 85′).

Granada: Hirao; Blanca Muñoz, Alba Pérez, Jujuba, Yoli Sierra, Baquerizo; Lauri (Clara Rodríguez, 88′), Vera Molina (Miku, 81′), Mingueza (Barquero, 81′); Laura Pérez (Andrea Gómez, 69′), Keefe (Ana Martos, 81′).

Arbitra: María Eugenia Gil Soriano (Col. Gallego). Amonestó a Rocío y Eva Navarro.

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