La segunda «Era Mou» ha dado el pistoletazo de salida con el arranque oficial de la pretemporada del Real Madrid, que ha tenido lugar hoy en Valdebebas con el tradicional reconocimiento médico y el primer entrenamiento de la nueva temporada.
Eso sí, ha sido un inicio de los trabajos bastante descafeinado ya que José Mourinho y su equipo técnico, que ya desembarcó en la Ciudad Deportiva hace unos días, sólo ha podido contar con una pequeñísima representación de la primera plantilla, debido a las ausencias provocadas por el Mundial.
Recordemos que hasta 13 jugadores del Real Madrid -incluyendo a las cinco nuevas incorporaciones del club blanco- han estado presentes con sus respectivas selecciones durante esta Copa del Mundo, entre los que a día de hoy aún permanecen en territorio americano (Mbappé, Tchouameni y Konaté con Francia, Cucurella con España y Bellingham con Inglaterra) y el resto, han ido cayendo en las distintas fases del campeonato (Güler, Rüdiger, Dumfries, Bernardo Silva, Vinicius, Endrick, Brahim y Courtois)
Por este motivo, Mourinho sólo ha podido contar con apenas 11 jugadores del primer equipo. En concreto, por la mañana pasaron por el Hospital Sanitas de Valdebebas Lunin, Militao, Alexander-Arnold, Asencio, Carreras, Mendy, Huijsen., Camavinga, Rodrygo, Gonzalo y Mastantuono. El resto de la plantilla se irá reincorporando de forma paulatina, en función de las fechas en las que abandonaron las concentraciones con sus respectivos países.
Una vez completado el reconocimiento médico, en una leve sesión vespertina, José Mourinho dirigió la primera jornada de entrenamientos. Una sesión en la que no estuvieron presentes ni Militao, Rodrygo y Mendy -que continúan con sus respectivos procesos de recuperación- y que comenzó en el gimnasio.
Acompañados por una docena de jugadores de La Fábrica, continuó con un trabajo sobre el césped trabajo de activación combinando físico y balón. A continuación, completaron varias series de posesiones frente a presión, así como diversos ejercicios de posesión con finalización en porterías pequeñas, para acabar con la disputa de varios partidos en un campo pequeño.

