Crónica Manchester City 1-1 Real Madrid Fem. | Women’s Champions League (Fase de Grupos)

Manchester City 1-1 Real Madrid Fem.: «La árbitra impide la victoria madridista anulando un gol legal»

Noche grande contra un equipo grande que auguraba un gran partido. Y lo fue. A pesar de que el escudo de nuestras rivales esté manchado de corrupción. Pero nosotros estamos más que acostumbrados a navegar en esas aguas, ¿verdad? También hay que decir que no tiene por qué afectar a todas las secciones. Seguramente, el femenino queda bastante ajeno a esto, pero nunca se sabe.

Decía que fue un gran partido. Ambos equipos jugaron muy bien y lo cierto es que cualquiera de ellos mereció a victoria. Los dos crearon bastantes ocasiones que pudieron convertirse en goles perfectamente, pero sólo consiguieron uno por cada escudo.

Yo esperaba un Manchester mucho más avasallador, una apisonadora física con un juego muy vertical y directo que nos iba a costar mucho cortar, pero no fue así. Jugó muy bien y creó mucho peligro. Aunque tenía bastante el balón, el Real Madrid, con presión alta, recuperaba el balón con facilidad si lo perdía y la defensa bloqueaba los ataques. Frohms también se empleaba a fondo para mantener la portería a cero. Esperaba que nos encerraran en algún momento y fueron sólo unos pocos minutos al final.

El Real Madrid Femenino hizo una muy buena primera parte. Quizá la mejor de lo que llevamos de temporada. Pero en la segunda no consiguió controlar el partido y, aunque tuvo varias ocasiones de gol, no fue capaz de materializarlas. Eso en Europa se paga caro.

El gol del empate por parte del equipo inglés pareció desajustarnos mentalmente. Quizá también el físico no nos acompañó demasiado, aunque no me pareció verlas cansadas. Los cambios en la segunda parte no surgieron demasiado efecto. No vimos algo diferencial que cambió el partido como sí vimos contra la Real Sociedad. Y es normal: no puedes jugarle a todos los equipos igual. Lo que te funciona para un partido puede no funcionarte para otro. Y hubo algún cambio difícil de entender.

Pero lo que sí ha condicionado la victoria ha sido un gran gol de Silvia Cristóbal que la árbitra italiana Silvia Gasperotti ha decidido anular en una decisión más que polémica. Pau Quesada ha perdido los nervios y ha dicho “esto no lo he visto en mi puta vida”. No sé si el bueno de Pau sigue al equipo masculino, pero de siutaciones esperpénticas, de cosas que no hemos visto en nuestra puta vida, tenemos a patadas en cada partido. Y desde hace muchos años. Pero no, no recuerdo una situación parecida a ésta. No os preocupéis. Seguro que pronto nos pasa.

Si nuestros compatriotas (por desgracia para nosotros y muy a su pesar para ellos) se han pasado el rosco de Pasapalabra con todos los delitos, trampas, corruptelas e infracciones posibles, creo que nosotros estamos a punto de pasárnoslo con todas las putadas futbolísticas que te pueden hacer. Siempre lo digo: hemos conseguido la igualdad, pero sólo en lo mal que nos pitan. En que también nos roban bastante, aunque menos que a ellos porque no tiene la atención del fútbol femenino, y por tanto, hay muchos menos intereses.

En este caso, tengo que decir que la colegiada italiana no ha prevaricado. No ha tenido intención manifiesta de hacernos perder el partido. Un poco permisiva con las faltas de ellas, pero sin tampoco mucha importancia. No ha habido jugadas polémicas y las jugadoras del Manchester han jugado y dejado jugar, haciendo faltas evidentemente, pero sin excesiva fuerza. Un partido de lo más normal. Sólo considero que se ha equivocado al tomar la decisión.

Porque era un gol legal. Un gol que nos daba la victoria y que nos hubiera colocado en el quinto puesto de la tabla empatadas a puntos con el Olympic de Lyon,  PSG,  Bayern, Arsenal, Inter de Milán y  Chelsea, aunque con diferencia en el gol average. Esto nos hubiera puesto mucho más fácil las cosas a la hora de clasificarnos entre las 8 primeras. Pero no. Tras dos empates, nos encontramos en la posición 12 de 18, muy lejos de nuestros objetivos.

Y sí, la cagada fue el otro día contra el PSG. Es un partido que debimos ganar. Si ganábamos los tres partidos que tenemos en casa, estábamos matemáticamente clasificadas. Pero hoy podríamos haber corregido el traspié.

Es inadmisible que pase esto en la Champions, la competición con más prestigio del fútbol europeo. El nivel de las colegiadas tiene que estar a la altura. Y si no lo está, pues quizá hay que buscar ayuda en árbitros masculinos. Entiendo que no les interesa, porque el sueldo es infinitamente menor. Los recursos también, pero sí hay VAR. ¿Dónde estaba ayer?

La alineación elegida por el técnico valenciano fue la esperada, salvo por la titularidad de Silvia Cristóbal. La reciente ganadora del mundial sub-20 el pasado domingo, ha hecho un campeonato sensacional y un gran partido hoy. Frohms en la portería, Lakrar y Andersson como pareja de centrales y Silvia y Eva como laterales izquierda y derecha respectivamente. En el centro del campo, volvió a contar con la indiscutible Elisa Senss, Carusso que está también a un muy buen nivel y Andreia Janeiro. Felicia Schröder para la punta de ataque, flanqueada por Athenea del Castillo a la derecha y Linda Caicedo en la izquierda. Decidió poner de titular a la cántabra en lugar de a Keukelaar.

El partido empezó bien, pues ya en el primer minuto Schröder estuvo a punto de inaugurar el marcador a nuestro favor. En una presión alta, consiguió robar cerca del área y tiró a bocajarro con fuerza sin pensárselo ni un momento. Pero salió muy desviado.

La estrategia del Madrid  fue la presión alta en casi todo el partido, que le permitía robar con facilidad y recuperar el balón tras pérdida. El peso del ataque caía sobretodo en la velocidad y verticalidad, en buscar el gol pronto, cediéndole todo el protagonismo a Linda y Felicia Schröder. Y hubo bastantes ocasiones, pero no con la contundencia suficiente para poner en aprietos a la guardameta japonesa.

Muy pronto también nos llevamos el primer susto. En un despeje de Bella, llegó Shaw y chutó, pero rebotó en el travesaño y salió fuera. El balón no llegó a sobrepasar la línea de gol. Se nos apareció la virgen porque estuvieron muy muy cerca de marcar el primer tanto.

Aviso a los antimadridistas, que son cortos de entendederas: no, no es el mismo gol que anularon a Athenea el domingo contra la Real Sociedad del que tanto nos hemos quejado (y con toda la razón). En este caso, el balón había traspasado la línea completamente como se pudo ver en la televisión, aunque muchos de vosotros buscasteis tomas poco claras para “demostrarnos” que nos equivocábamos.

En el tiro de Shay, la pelota sólo se quedó a la mitad. Esto, en el reglamento del fútbol nunca es gol. Ya sé que vosotros tenéis la realidad distorsionada por tantos y tantos años de robo continuado, pero no es así. Meteos en vuestros asuntos que, aunque os riáis mucho, tenéis un futuro próximo muy negro.

El Manchester también tuvo algunas ocasiones claras, pero la defensa y Frohms solventaron bien. A partir del minuto 20, el Madrid consiguió tener un poco más el balón y, con él, cierto control del partido. Así fue durante toda la primera parte, en la que el equipo, supo mover bien el balón por todo el campo e imprimir velocidad y profundidad cuando fue necesario, a la que vez que pausar el juego y cortar el ataque ballenero.

Por fin, al filo de la media hora de juego,  llegó el primer gol de la noche para las nuestras de botas de Linda Caicedo. Una potente conducción desde el centro del campo tras un pase filtrado de Andreia Janeiro, le permitió escorarse hacia el lateral derecho y disparar con la zurda.

En el ’36 hubo otro chute fuerte desde lejos de Felicia que estuvo a punto de darnos el segundo gol de la noche, pero Yamashita, la guardameta japonesa, la atrapó.

El Manchester también pudo conseguir su gol poco después con un disparo letal de Hasegawa que Lakrar pudo desviar. Alguna jugada más y la árbitra señaló el final de la primera parte, a la que apenas se añadió nada, pues no había motivo para hacerlo.

El Real Madrid hizo una excelente primera parte, quizá la mejor de lo que llevamos de temporada. Fijaos si fue buena, que hasta Sandra Riquelme lo dijo. Y con lo que le cuesta halagarnos, hay que tomarse muy en serio sus palabras. No gozamos precisamente de muchos elogios entre las comentaristas de nuestros partidos, que más bien suelen deshacerse en piropos con las jugadoras del Barça, aunque ni siquiera estén jugando. Pero esto nos toca vivir.

Las jugadoras más destacables fueron Carusso, Elisa Senss, Linda, Felicia, Athenea y Lakrar.

La italiana volvió a firmar un muy buen partido, incidiendo mucho en ataque, pero moviéndose por todo el campo en aquello que el equipo pudiera necesitar. Pau la suele utilizar de media punta, una 10 que va por detrás de la delantera para enlazar mejor con el ataque, pero lo cierto es que es polivalente y puede jugar en diferentes puntos del campo. Jugadora box to box que decís ahora los jóvenes y gran canal de Youtube, por cierto, al que si no estáis suscritos, deberíais hacerlo ipsofacto.

Senss sigue siendo esencial. La creación de juego y movilidad de balón que aporta esta chica es clave para el juego del Real Madrid y se nota mucho cuando no está. Se va notando la suma de minutos juntas de Elisa, Janeiro y Carusso, que cada vez se entienden mejor.

También me ha gustado la cántabra. Athenea, que suele ser muy criticada por su propia afición, estuvo muy solidaria en todos los aspectos: cumpliendo bien, robando cuando era necesario, bajando a recibir y ayudando en defensa y siendo explosiva para aportar en el ataque.

Y, por supuesto, Linda y Felicia. La primera, autora del gol y la segunda, que aunque no fue su mejor noche, pudo haber marcado también.

La segunda parte empezó sin cambios y durante un corto rato fue la continuación de la primera. Es decir, el Madrid tuvo el control del partido.

Pero en el minuto 51 el Manchester City consiguió empatar. Un error en la salida de balón de Silvia Cristóbal, que quiso hacerle un pase a Linda, se quedó corto y la robó Shaw, que se apresuró a chutar. Maëlle no llegó a realizar bien la cobertura y Frohms, aunque estuvo a punto de pararla, no logró impedir que el balón fuera al fondo de la red. Uno a uno y tocaba remar de nuevo para conseguir el gol de la victoria.

Tras el empate del City, el Madrid se vino abajo. Como he dicho antes, no me pareció que fuera algo físico, sino más bien mental. No llegó a haber desconexión, pero el Manchester se vino arriba y se hacía muy difícil de contener.

Nosotras no éramos capaces de parar el ataque, se acercaban con demasiada frecuencia a la portería de Frohms y teníamos que emplear demasiados esfuerzos en abortar los intentos de gol.  No conseguíamos tocar balón, si lo hacíamos, lo perdíamos rápido y enseguida teníamos al City de nuevo en nuestro área. Casi se podía decir que nos estaban encerrando.

A pesar de ello, pudimos montar algún contraataque que nos proporcionaron varias ocasiones claras que no fuimos capaces de transformar.

En el 60 Carusso pudo haber adelantado de nuevo a las blancas en el marcador, tras un pase largo de Senss, pero no le dio tiempo a darse la vuelta y la portera japonesa estaba muy atenta para hacerse con el esférico. Felicia tuvo otra, tras un misil disparado fuera del área, que si llega entrar, se cae el mundo.

El minuto 62 fue el elegido por Pau para realizar la primera ventana de cambio del encuentro, con la idea de cambiar las cosas como sucedió contra la Real, pero esta vez no dio sus frutos. Salieron Lotte Keukelaar, Lineth Beerensteyn y Sara Däbritz por Felicia Schröder, Athenea y Andreia Jacinto.

Este es uno de los cambios que no entendí: soy consciente de que la sueca es vital para el partido del domingo contra el Barcelona. Yo misma la hubiera cambiado si fuéramos al menos 2 a 0. Pero no era así. Estábamos empatando y necesitábamos el gol de la victoria.

Estando en racha como está y con esa efectividad que ella tiene, aunque ayer no consiguiera marcar, teniéndola en el campo, tus posibilidades aumentan drásticamente. Decidió dejar a Linda y que Beerensteyn fuera su delantera de referencia. El domingo hizo un gran partido, logrando, por fin, su primer gol. Pero ayer el juego de la neerlandesa fue bastante gris y pasó desapercibido.

En el ’65 la tuvo Linda con un pase cruzado desde la derecha tras un pase de Lakrar. Seguida por un lanzamiento de Carusso demasiado flojo.

El segundo cambio de la noche fue tres minutos más tarde para dar entrada a otra de las recientes ganadoras del mundial: Irune Dorado. La sacrificada fue Adriana Carusso, que no se fue nada contenta al banquillo.

La madrileña siempre aporta mucho al juego. Se notaron sus minutos y también tuvo una clara oportunidad tras un chute de lejos, que Ayaka Yamashita paró. El Madrid recuperó el balón y, por tanto, el control del juego.

En el 73, de nuevo Linda se fue por la derecha sola y chutó, pero de nuevo la cancerbera japonesa pudo enviar el balón a córner. El Manchester respondió mordiendo con fiereza y al minuto siguiente estuvieron a punto de sentenciar el partido con un potente tiro de Hasegawa que, por fortuna, se fue fuera.

Tras los minutos de desconcierto, parecía que las blancas habían conseguido volver al partido. No significó eso que las azules no tuvieran sus oportunidades, pues las tuvieron y no fueron pocas. Pero las nuestras lo intentaban con ahínco.

En el minuto 82, Quesada agotó la ventana de cambios: Signe Bruun por Linda Caicedo. Éste fue el cambio más extraño e incomprensible de la noche. Desde luego, fue una sorpresa y una alegría volver a ver a la danesa en el césped, después de tanta incertidumbre y tantos meses sin pisarlo. Pero precisamente por ese motivo, una jugadora que lleva tanto tiempo sin jugar, sin ritmo competitivo, no era el momento ni el partido para ponerla.

Necesitábamos el gol con urgencia, pero no debía ser ella la que pudiera proporcionarlo. Entiendo que lo hizo para combinarla con Beerensteyn, pero no han jugado nunca juntas. No tenía sentido. Si querías hacer algo así, deberías haber mantenido a Linda en el campo. Signe y la colombiana se entienden a las mil maravillas, como ya han demostrado muchas veces. Creo que este cambio y el de Felicia limitaron la creación de los goles.

Hubo algún ataque más por parte de cada uno de los equipos y se llegó al minuto 90, cuando se anunciaron los tres minutos de descuento.

Justo en el momento en el que comenzaba el tiempo de añadido, se produjo la jugada polémica que nos amargó la noche. El Madrid estaba presionando muy arriba. El equipo entero estaba volcado en el área y cercanías para tratar de conseguir el triunfo. En una de éstas, Silvia Cristóbal aprovechó un rechace de la guardameta nipona, tras un disparo de una de las delanteras. Chutó y  metió un gran gol por toda la escuadra, imparable para cualquier portero.

Pero ni siquiera dio tiempo a celebrarlo.  El silbato de la colegiada, interrumpió nuestra felicidad indicando la anulación del gol. No sabíamos qué estaba pasando, porque no se apreciaba fuera de juego. Con la repetición, vimos que no era así, pues la jugadora más adelantada en todo momento era una defensa del City.

Por lo visto, Gasperotti interpretó que había obstruido a Beth Mesd, impidiendo que llegara para cubrir a Cristóbal. Por tanto, había interferido en la jugada, beneficiando al Real Madrid y el gol no podía subir al marcador. Pero no es cierto: en la repetición del gol se aprecia que, aunque la árbitra italiana molesta un poco a la jugadora ballenera, no es lo suficiente para que no pueda avanzar. Además, estaba muy lejos y no hubiera llegado igualmente.

El banquillo entero montó en cólera. Todos rodearon a la árbitra, mientas la cuarta intentaba poner paz. Quesada, su cuerpo técnico y Athenea, ejerciendo de capitana, pedían explicaciones a Gasperotti con claros signos de indignación. Y no era para menos. Todos estábamos igual. Es cuando Pau ha pronunciado las palabras comentadas al inicio de esta crónica:  “esto no lo he visto en mi puta vida”. Lo más indignante es que la colegiada ni siquiera ha dado opción a revisión.

La cuarta árbitra intentaba calmar los nervios, pidiendo al banquillo madridista tranquilidad y que después del partido, dentro de las instalaciones del City, se les explicaría el por qué de la decisión. Es que no es así. La explicación debe ser en el momento. No sirve de nada que me lo cuentes una vez terminado el partido, cuando ya no se puede hacer nada.

Y sabe que se ha equivocado, porque se ha arrepentido. Después de las palabras del técnico valenciano y de los aspavientos del equipo, era fácil expulsar a alguno de ellos, especialmente al entrenador. Sabemos que los árbitros son sensibles ante las palabrotas, aunque no sean insultos dirigidos a ellos. Quizá tuvimos la suerte que no lo entendió bien, aunque lo dudo mucho.

Indignante y muy injusto. Inadmisible. Es algo que no puede pasar en un partido así. Comprendo a la trencilla, pero el VAR está para este tipo de cosas, precisamente. Espero que esto conlleve consecuencias, porque no puede quedar así. Aunque, no nos sirve de nada que la metan en la nevera. Nosotras ya hemos perdido el partido y nadie nos va a devolver los puntos.

Para colmo, en la jugada del último minuto se ha lesionado Irune. Se le ha visto estirada en el césped tocándose la pantorrilla. Esperamos parte médico para conocer el alcance de su lesión, esperando que sea tan sólo un susto, ya que la necesitamos para el partido contra el Barça de este fin de semana.

El Real Madrid debió ganar este partido y, además de la falta de precisión y puntería, estuvo demasiados minutos sin tener el control. Pero que consigas marcar un gol totalmente legal y no suba al marcador, es totalmente intolerable.

Una victoria nos hubiera proporcionado fuerza mental para enfrentarnos al monstruo, que nos espera con los ojos inyectados en sangre y el cuchillo entre los dientes en su feudo. Y no uno cualquiera, sino el Camp Nou, que seguramente se llenará (con piscina incluida y todo) para volcar todo su odio absurdo contra nosotras.

Espero, deseo y exijo que al menos les juguemos de tú a tú y, que si tenemos que perder, lo hagamos con honor. A ver si el domingo sí que me puedo ir a dormir tranquila.

Aún así, aunque no tengo muchos motivos para ser demasiado optimista, creo que sí tenemos jugadoras con carácter que le van a echar ovarios al menos, que es lo que pedimos. Como Senss o Felicia, entre otras. Siempre confío en ellas y las apoyo a muerte. ¡HALA MADRID!


Ficha técnica del partido

Manchester City: Yamashita, Casparij (Charles, 72’), Rose, Greenwood, Wamser, Blindkilde (Coffey, 63’), Hasegawa, Fowler (Mead, 63’), Fujino (Clinton, 63’), Hemp y Shaw.

Real Madrid Fem: Frohms, Eva Navarro, Lakrar, Andersson, Silvia Cristóbal, Elisa, Caruso (Irune, 68’), Andreia J. J. (Dabritz, 64’), Athenea (Keukelaar, 64’), Linda Caicedo (Bruun, 84’) y Schröder (Beerensteyn, 64’).

Arbitra: Silvia Gasperotti (ITA). Sin tarjetas.

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