OFICIAL: Marcos Llorente, traspasado al Atlético de Madrid por 40 millones

Aunque era un secreto a voces, dado que desde hace ya un par de semanas se venía rumoreando con bastante fuerza, Marcos Llorente ha sido traspasado al Atlético de Madrid por 40 millones de euros.

La venta, realizada sin que el Real Madrid se haya querido reservar ningún tipo de cláusula de recompra para las próximas temporadas, se ha producido toda vez que, por un lado, el joven centrocampista madrileño ya sabía que no iba a contar para Zinedine Zidane y, por otro, el propio Llorente le pidió expresamente que le dejase marchar al club rojiblanco, donde militó, por ejemplo, su padre, Paco Llorente, en los años 80.

El Real Madrid ha comunicado su marcha a través de un escueto comunicado hecho público hoy en su web y en las distintas redes sociales en las que, además de informar de su traspaso, ha querido destacar la «entrega y profesionalidad» y el «comportamiento ejemplar» de Llorente, quien salvo la temporada 2016/2017, en la que estuvo cedido en el Deportivo Alavés, ha desarrollado toda su carrera como futbolista en el club blanco, al que llegó en 2008.

De esta forma, Llorente ocupará en el Atlético de Madrid el puesto de mediocentro defensivo que ocupaba hasta ahora Rodrigo, quien ha comunicado esta semana su intención de abonar la cláusula de rescisión y romper el contrato que le unía al club rojiblanco (70 millones de euros) para fichar por el Manchester City.

Un canterano ejemplar

Marcos Llorente, de 24 años, llegó al Real Madrid con apenas 14 años, procedente del CD Las Rozas y ahí desarrolló prácticamente toda su carrera como futbolista. Dotado de un físico portentoso además de un exquisito toque de balón, se fue haciendo con un hueco en el once titular de prácticamente todas las categorías inferiores del Real Madrid.

Su ascenso, meteórico por cierto, tuvo como colofón su debut con el primer equipo el 17 de octubre de 2015, con Rafa Benítez en el banquillo, en un partido contra el Levante sustituyendo a Mateo Kovacic.

Incluso tuvo la oportunidad de jugar otro partido más, el 2 de diciembre de ese mismo año, aunque de infausto recuerdo para todo el madridismo, ya que fue el famoso partido de Copa del Rey ante el Cádiz que le costó la eliminación del torneo por la alineación indebida de Denis Cheryshev.

Imagen del debut de Marcos Llorente en el Real Madrid en octubre de 2015

En junio de 2016 y tras una soberbia campaña con el Castilla, Llorente fue cedido al Deportivo Alavés, donde cuajó una magnífica temporada, consolidándose como uno de los mediocentros defensivos más importantes de la Liga, liderando el ránking de balones recuperados, con 302 recuperaciones.

Esto le valió para volver al Real Madrid por la puerta grande y conseguir ficha en el primer equipo pero, tras una aceptable pretemporada, Llorente cayó en desgracia y Zidane apenas sí contó con él en su temporada de debut.

De hecho, pasó de jugar casi todos los minutos con el Alavés (un total de 38 entre Liga y Copa) a jugar sólo 20 partidos, en su mayoría como suplente, firmando apenas 1.063 minutos entre todas las competiciones.

En la temporada que acaba de finalizar, las cosas no le fueron mucho mejor a Llorente con Lopetegui, con el que apenas sí jugó, aunque es cierto que cumplió un papel bastante destacado con Solari.

El argentino le hizo jugar ante el difícil partido de Champions ante la Roma en el Olímpico, a finales de noviembre, debido a las bajas en el centro del campo. Sorprendentemente, desde ese momento y hasta su inoportuna lesión nada más comenzar el año 2019, firmó sus mejores minutos como jugador madridista, incluyendo el MVP de la final del Mundial de Clubes, jugado a finales de diciembre y el premio Jugador Cinco Estrellas Mahou de diciembre.

Llorente muestra feliz su trofeo como MVP de la Final del último Mundial de Clubes

Sin embargo, a partir de ese momento las lesiones musculares se cebaron con él y, tras un efímero retorno aún con Solari en el banquillo ante el Barça en Copa, donde volvió a romperse, su trayectoria en el Real Madrid fue cayendo en picado, especialmente tras la vuelta de Zidane, con quien apenas volvió a jugar.

Finalmente, Llorente acabó disputando 16 partidos entre todas las competiciones, jugando un total de 1.197 minutos, lo que unido a las perspectivas de un nuevo año casi en blanco con Zidane, le han llevado a aceptar la oferta del Atlético y cambiar de aires, rumbo al Wanda.

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