Crónica Sevilla 0-1 Real Madrid | Jornada 12 Liga Santander

Vinicius, celebrando el gol de la victoria | Sevilla 0-1 Real Madrid

Sevilla 0-1 Real Madrid: «Recuperando sensaciones»

El Real Madrid ha logrado algo más que tres puntos en un partido en el que desde el primero hasta el último de sus jugadores se desprendió de todo oropel y de galas y se calzó el mono de trabajo, las katiuskas y bajó al barro a disputarle al Sevilla un partido de garra y mucho oficio.

Y es que hay que recordar que, contrariamente a lo que podría uno imaginar, Julen Lopetegui decidió sacrificar la primera posición de su grupo en la Champions, reservando a medio equipo titular contra el Chelsea este miércoles, para el partido ante el Real Madrid.

Pero no le pudieron ir peor las cosas al técnico vasco, que no sólo acabó goleado el miércoles por 0-4 en el Sánchez Pizjuán, dejando escapar prácticamente todas sus opciones para ser primeros de grupo en octavos de final de la competición europea, sino que hoy también ha perdido el partido y, por ende, ese pequeño-gran título particular oara el sevillismo que es ganarle al Real Madrid.

«Rock’n’roll» y buen juego en la primera parte

A diferencia de los últimos partidos, Zidane apostó por el rock’n’roll, por la velocidad y la verticalidad de Vinicius y Rodrygo en el ataque y por mover la pelota con más criterio, con la experienca de Modric y Kroos, reforzados atrás por Casemiro.

Una apuesta que no tardó ni un minuto en salir reforzada. El tiempo que tardó la conexión brasileña en meterle el miedo en el cuerpo a los sevillistas cuando el pase de Rodrygo por la derecha, lo cruzó en exceso Vinicius.

A punto estuvo de anotar Benzema tras un grave error de Bono | Sevilla 0-1 Real Madrid

El Real Madrid salió a taponar a como diese lugar la salida de balón sevillista, con una firme presión sobre todas sus líneas de pase desde la misma zona defensiva hispalense y, fruto de la misma, llegó la segunda gran oportunidad madridista de la tarde, apenas tres minutos después de la ocasión de Vinicius.

En una jugada muy similar a la de Benzema y Karius en aquella inolvidable final de Kiev, Vinicius hizo algo parecido con Bono, taponando su centro. Desafortunadamente, en esta ocasión el rechace, en vez de colarse en la portería del meta marroquí, se quedó bailando sobre la línea de gol y Benzema, timorato en el remate, fue superado por Diego Carlos cuando el francés iba a remachar el tanto.

Estaba completamente desarbolado el Sevilla, que tenía muchos problemas para sacar la pelota jugada y eso obligaba a mil y un pases para salvar la presión alta de Kroos, Benzema y sobre todo Vinicius, absolutamente desatado.

Al cuarto de hora, Mendy era objeto de falta peligrosa en la frontal del área sevillista y Kroos, que hoy repartió una clase magistral de cómo canalizar el juego ofensivo de un equipo, lanzó con su habitual suavidad con un balón al punto de penalti.

Bono, que no tuvo hoy su día, cantó estrepitosamente en el despeje y el balón le cayó a Rodrygo en el área pequeña, pero al brasileño se le hizo de noche de repente y, tras intentar un regate imposible, acabó perdiendo la pelota y con élla, otra gran oportunidad para adelantar a su equipo.

Magnífico partido a nivel defensivo del Real Madrid, encabezados por un imperial Varane | Sevilla 0-1 Real Madrid

A partir de la media hora de partido, es cierto que el Sevilla, bien por la relajación del Madrid o bien porque parecía imposible mantener ese ritmo en la presión, empezó a recuperar la posesión de la pelota, a moverla con más criterio y sobre todo, a acercase al campo madridista.

Con un gran Ocampos, el Sevilla se dejó ver con cierto peligro, aunque sin generar excesivos problemas a Courtois, muy seguro por arriba y muy bien apoyado por Varane y Nacho, que contenían razonablemente bien el empuje de De Jong y Munir.

Es más, en el minuto 37, Benzema pudo volver a adelantar a los blancos, hoy de negro, equipados con la camiseta de Pharrell Williams y lejos del rosa, uno color aparentemente maldito esta temporada, cuando Benzema remató frente a Bono pero el marroquí logró desviar milagrosamente a córner, tras una gran mano abajo del portero sevillista.

Eso sí, para poner en bucle en las escuelas de fútbol el majestuoso cambio de juego de Kroos hacia Lucas Vázquez que dio lugar a la jugada.

Aquel fue el último empujón en una primera mitad en la que los de Zidane hicieron méritos más que sobrados para ir delante en el luminoso y que acabó con una injusta amarilla a Kroos y la lesión de Munir.

Del esmóquin al mono de trabajo tras el gol

La segunda mitad se pareció más a la de Kiev de este pasado martes, con un equipo que pareció mostrarse más timorato y a merced de un Sevilla, que ahora sí, lograba sacar la pelota en condiciones, jugándose más en campo madridista.

A los pocos minutos de la reanudación, De Jong dio el primer gran susto a Courtois con una espectacular chilena tras un excepcional pase de Navas, en una de las escasísimas ocasiones en las que el sevillano pudo superar a Mendy, pero afortunadamente para el meta belga, la pelota salió mordida y acabó fácilmente en sus manos.

De Jong estuvo a punto de anotar en esta espectacular chilena | Sevilla 0-1 Real Madrid

Pero en el minuto 55 ocurrió lo que nadie se esperaba. Con un Madrid ofreciendo la peor imagen colectiva del partido, llegó el tanto madridista. Una excelente triangulación entre Kroos y Mendy por la izquierda que habilitó al francés por su banda y su centro fue rematado casi de soslayo por Vinicius. Ese golpeo despistó a Bono, que ya se había arrojado al suelo, provocando el fallo estrepitoso del marroquí. y la pelota se coló con suavidad en su portería.

A partir de ahí los de Zidane se quitaron el esmóquin y se puso el mono de obrero para trabajar a destajo. El equipo dio un paso atrás, se replegó, junto sus líneas y defendió con uñas y dientes ese resultado y esperar una contra para dar el golpe de gracia al partido.

El equipo recuperó la solidez defensiva del tramo final de la campaña pasada. Dio entrada en el minuto 65 a Asensio por un desaparecido Rodrygo pero el equipo siguió a lo suyo, bien plantado atrás y con una enorme seguridad, iba acabando con los pocos intentos del Sevilla de crearle peligro.

Sí, los de Lopetegui tenían más el balón pero era un dominio inane, que le llevaba a trasladar de una zona a otra del campo pero sin profundidad, ya que las bandas estaban cerradas con silicona de la buena, entre otras cosas, gracias al trabajo ingente de Mendy y Lucas Vázquez, ayudados por unos muy trabajadores VInicius y Asensio, respectivamente.

De hecho, en los últimos 20 minutos sólo disparó tres veces con peligro a Courtois,que hasta ese momento había sido un espectador de excepción ya que apenas había sido exigido.

La primera llegó en el minuto 75, en un golpe franco botado por Gudelj que se marchó pegado al palo derecho del belga. La segunda en el 80, con un buen remate de Suso que salió pegado a la cruceta, tras una gran jugada personal y la tercera, en la única vez que tuvo que intervenir personalmente con una buena mano, tras un remate de chilena de Ocampos casi con el tiempo cumplido.

Con este remate en semifallo anotó Vincius el tanto madridista | Sevilla 0-1 Real Madrid

Entre medias el Madrid logró enganchar un par de contras pero el cansancio nubló la falta de ideas de Benzema, primero y de Vinicius, casi al final del partido y ambas ocasiones acabaron perdiéndose, sin problemas para Bono.

Finalmente y tras tres minutos de prolongación, el colegiado Sánchez Martínez, cuyo arbitraje sibilino y de un doble rasero descomunal fue toda una constante durante el partido (risibles sus amarillas a Kroos y Viniicus), decretó el final del encuentro y estos tres puntos de oro molido viajaron de vuelta a Madrid.

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