Crónica Real Madrid 2-1 Sevilla | Jornada 20 Liga Santander

Casemiro, protagonista absoluto en la victoria madridista | Real Madrid 2-1 Sevilla

Real Madrid 2-1 Sevilla: “Casemiro y el don de la ubicuidad”

Dicen que sólo los más preparados mentalmente, y después de años y años de trabajo mental y mucha meditación, pueden lograr eso que muchos ansiamos conseguir como es el desdoblamiento, el llamado don de la ubicuidad. Es decir, la posibilidad de estar en varios sitios a la vez.

Pues bien, esa cualidad que hasta ahora sólo habíamos visto en Cuarto Milenio con algunos monjes tibetanos y en las películas del Doctor Strange, resulta que existe y está presente en Casemiro, la única persona de este mundo capaz de estar no en dos sitios a la vez sino como Dios, en todas partes.

Su capacidad de hoy para estar presente en el centro del campo y absorber como una esponja cada balón dividido que pasaba por ahí ha sido equiparable a la de ocupar el puesto de delantero centro y rematar a la red y definir con la calidad del mejor de los arietes del mundo.

Sus dos goles han dado el triunfo a un Real Madrid al que se le hizo bola el sistema de juego presentado por Lopetegui, especialmente en la primera mitad, en la que el 4-3-3 de Zidane no fue suficiente para romper un entramado que se le atragantó, entre otras cosas porque los jugadores elegidos por el francés para ocupar ese lugar hoy no estuvieron a la altura.

Sin embargo y a pesar de que el VAR nos dio, pero sobre todo nos quitó al permitir que el gol de De Jong subiese, ésta vez sí, al marcador, en términos generales, hay que decir que, pese a todo, el Real Madrid mereció ampliamente la victoria, ante un Sevilla que ofensivamente no presentó ningún tipo de propuesta.

El VAR, una de cal y otra de arena

En todo caso, lo que parece increíble es que el VAR, que acertadamente apreció como falta el bloqueo de Gudelj sobre Militao y que le permitió a De Jong rematar a placer para marcar de cabeza, no fuese capaz de hacer lo propio en la segunda parte con Munir por tocar -y por dos veces- el balón con la mano y permitir que De Jong, en este caso con el pie, batiese a Courtois.

Martínez Munuera o lo que el VAR te dio, el VAR te lo quita | Real Madrid 2-1 Sevilla

Si en la primera jugada polémica, acertó al señalar la infracción de Gudelj por hacerle una “pantalla” a Militao que no habría firmado el mejor Shaquille O’Neal en la zona de los Lakers, inexplicablemente no apreció mano en la jugada de Munir. Pero claro, pedir a los árbitros que en un mismo partido favoreciesen al Real Madrid, en este régimen podrido hasta el tuétano, era mucho pedir…

Una primera parte sin más interés que el VAR

Como no podía ser de otra forma, Zidane volvió a sorprender a todos con una alineación del todo punto inesperada, no tanto por el dibujo (un 4-3-3, que entraba dentro de lo posible) sino por sus integrantes. Marcelo, contra todo pronóstico, volvía al lateral izquierdo mientras que la delantera, absolutamente inédita hasta la fecha, con Lucas Vázquez por la derecha, Rodrygo por la izquierda y Jovic como delantero centro.

Un invento que no le funcionó en absoluto al Real Madrid que, sin sufrir demasiado, era incapaz de generar fútbol y el partido se convirtió en un sinfín de pérdidas y juego trabado, que en poco o nada favorecía a sus intereses.

El centro del campo madridista no carburaba, Rodrygo y Lucas no lograban entrar por sus bandas y Jovic se desesperaba esperando unos balones que nunca llegaban y, así, tras muchos minutos de fútbol aburrido y sin sentido, en los que las únicas jugadas de peligro fueron un par de disparos lejanos de Kroos y de Casemiro, llegó la primera jugada polémica.

Un día más, nadie acertó con el “once” de Zidane, que apostó de nuevo por el 4-3-3 | Real Madrid 2-1 Sevilla

Al filo de la media hora, en un córner botado desde la derecha de Courtois, en una jugada de estrategia, Gudelj efectuó un bloqueo sobre Militao, desentendiéndose del balón, derribando al brasileño y aclarando el camino para que De Jong pudiese conectar un certero cabezazo que batía a Courtois.

Tras unos minutos de incertidumbre que finalizaron con el árbitro consultando el monitor del VAR, acabó señalando la falta y anulando el tanto ante el cabreo generalizado de Lopetegui, al que por cierto, nunca vi protestar así cuando estaba en el banquillo madridista.

El caso es que aquella jugada y el consiguiente parón, unidos a la humedad y el frío reinante en el ambiente, terminaron por enfriar el partido y, aunque el Real Madrid fue haciéndose dueño y señor de la pelota, lo cierto es que ya no hubo nada más reseñable y ambos equipos se fueron al descanso.

Casemiro, Munir, el VAR y otras hierbas

Tras la reanudación el panorama cambió radicalmente, con un Real Madrid mucho más ambicioso, al que le duraba más la pelota y con el que había menos problemas de circulación que en la primera mitad, pero al que, eso sí, le costaba un mundo conectar con Jovic.

Sin embargo, y fruto de ese dominio, llegó el minuto 57 y, cuando empezaba a sonar el típico y desesperante “run-run” de insatisfacción del Bernabéu, en un balón dividido en la frontal del área, Jovic se inventó una asistencia de tacón al corazón del área para que Casemiro, convertido en “9” improvisado, resolviese picando ligeramente el balón por encima de Vaclik.

Con este sutil toque, Casemiro batió a Vaclik por primera vez | Real Madrid 2-1 Sevilla

El gol fue una especie de bálsamo para los de Zidane, que en el minuto 61 dio entrada a Benzema y Vinicius por Jovic y Rodrygo. Ahora bien, no les dio mucho tiempo a lucirse ya que en el minuto 64, es decir, apenas siete minutos de que el Real Madrid se adelantase en el marcador y, en la primera y quizás la única oportunidad en la que el Sevilla tiró entre palos en la segunda mitad llegó el empate.

Un empate, eso sí, cargado de polémica porque el el colegiado, al que no le dolieron prendas para anular el primer tanto del Sevilla, aquí optó por hacerse el lonchas y mirar para otro lado cuando Munir, en la frontal del área, tocó no una sino dos veces el balón con la mano desde el suelo.

El balón quedó dividido, entre otras cosas, debido a la inocencia de Varane quien, ante la flagrancia de la infracción, perdió un par de segundos preciosos para cortar la pelota y De Jong, que seguía la jugada, se aprovechó de la indecisión del zaguero blanco y, con una espectacular rosca, alojó el balón pegado a la cepa del poste derecho de Courtois

A pesar de las protestas de los jugadores blancos, Martínez Munuera se llevó la mano a la oreja y sin mucha demora, señaló raudo el centro del campo. Ya no quería más problemas ni polémicas y zanjó la jugada.

A partir de ese momento llegaron los mejores instantes de fútbol del Real Madrid que, sin practicar un fútbol preciosista ni virtuoso pero tremendamente efectivo, terminó de desarbolar al Sevilla y a dominar de cabo a rabo el partido.

Y así las cosas, con el empate en el marcador y con un Vinicius estelar por la izquierda, desbordando y volviendo literalmente a Koundé, que no sabía cómo parar al brasileño, el Real Madrid volvió a ver puerta en el minuto 69, cuando de nuevo Casemiro, convertido en ariete, remachó de cabeza un maravilloso centro desde la derecha de Lucas Vázquez.

Casemiro cerró su gran actuación con este espectacular testarazo | Real Madrid 2-1 Sevilla

Ahí se acabó el partido para los de Lopetegui quien, si bien lo intentó de varias formas cambiando el dibujo del equipo, lo cierto y verdad es que no le dio para crear nada de peligro. Es más, las dos únicas jugadas en las que se llevó el susto a las gradas fueron provocadas por sendos errores de Lucas Vázquez y Mendy, que había salido al campo minutos antes por Marcelo.

En el primero, un despiste de Mendy en la marca habilitó a Navas para que se metiese por su banda como cuchillo caliente en mantequilla, cuyo pase de la muerte fue interceptado in extremis por Militao.

El segundo, casi con el tiempo vencido corrió a cargo de Lucas, que retrasó de forma temeraria un balón a su portería y acabó dándosela se la dio a En-Nesyri. Sin embargo, el reciente fichaje sevillista no estuvo fino en el control y se precipitó disparando por encima del larguero.

Eso sí, para los que dicen que el Sevilla mereció más, decirles que un par de minutos antes de esta jugada, Toni Kroos pudo haber hecho el tercero tras un gran galopada de Vinicius por su banda pero el flojo disparo del alemán, muy desdibujado hoy todo el partido, acabó en las manos de Vaclik.

Y sin tiempo para más, con el Real Madrid contemporizando en el descuento, tiró de oficio y categoría para que el Sevilla no tuviese el balón más tiempo que lo necesario y controló hasta que Martínez Munuera diese por finalizado el partido y estos tres vitales puntos se quedaron en casa para hacer al equipo líder de Primera División, a la espera de lo que haga el Barça ante el Granada.

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