
Aunque desgraciadamente ya no resulte ni siquiera noticiable, lo cierto es que ha vuelto a ocurrir y, en el enésimo episodio desde que llegó al Real Madrid, Eden Hazard se ha lesionado de nuevo cuando no hacía ni una semana que había vuelto con el primer equipo.
De hecho, el belga tan solo había disputado 15 minutos el pasado sábado ante el Elche, después de más de un mes y medio de baja, tras su última lesión y se ha vuelto a romper.
En esta ocasión y, tras el pertinente parte médico hecho público por el club en su web y en las distintas redes sociales, el jugador belga, que sigue sin levantar cabeza, ha sufrido ahora una «lesión múscular en el psoas derecho».
Una dolencia, que como en el caso de las cinco lesiones anteriores, es meramente muscular y no especialmente grave, pero que va a suponer como mínimo que Hazard no sólo se pierda tel importante partido de vuelta ante el Atalanta en la Champions sino también el del próximo fin de semana ante el Celta de Vigo en Balaídos.
Afortunadamente para el belga, a continuación llegará un parón de selecciones que le servirá para que pueda recuperarse, siendo seria duda para el partido ante el Eibar en Madrid, aunque todo apunta a que podría estar listo para el Clásico, previsto para el próximo 11 de abril en Valdebebas.

Un rosario interminable de lesiones desde su fichaje
En todo caso, un nuevo y triste baldón para Hazard, en una lamentable trayectoria deportiva, marcada por un rosario de lesiones que, en la temporada y media que lleva en el Real Madrid, apenas sí han permitido ver un pequeño atisbo del megacrack mundial que era en el Chelsea.
De hecho, en lo que llevamos de temporada Hazard se ha perdido 20 partidos entre todas las competiciones merced a cinco lesiones musculares, y otro más cuando resultó contagiado por un brote de Coronavirus. En total, el jugador belga sólo ha podido estar presente en 14 partidos y disfrutar de tan solo 646 minutos.
Un bagaje casi peor que el de la pasada campaña, en la que la fractura que sufrió en el peroné debido a la salvaje patada que sufrió de su compatriota Meunier mientras disputaba el partido de Champions ante el PSG en Madrid, marcó negativamente todo su desempeño futuro.
Aquella lesión, le obligó a estar en el dique seco durante dos meses, que se prolongaron otros tres meses más, cuando apenas habían transcurrido 15 días de su vuelta a los terrenos de juego, se le reprodujo dicha lesión durante un partido contra el Levante y tuvo que acabar pasando por el quirófano.
Dicha ausencia coincidió con el confinamiento y cuando se esperaba su retorno para los últimos 11 partidos, el belga sufrió sendas entradas durísimas ante el Eibar y el Espanyol y su maltrecho tobillo acabó por pasarle factura, perdiéndose el tramo final de la temporada y Hazard cerró su temporada de debut con tan solo 22 partidos y 1.545 minutos a sus espaldas.
