Si la declaración de la UEFA emitida ayer y en la que, además de jactarse de haber «devuelto a su redil» a nueve de los 12 equipos fundadores de la Superliga, amenazaba con graves consecuencias a Real Madrid, Barça y Juventus, los tres equipos que se negaron a firmar ningún acuerdo con dicho Organismo, la reacción de estos tres equipos tampoco tiene parangón en la historia del fútbol continental.
En una declaración conjunta, los tres equipos han denunciado públicamente las continuas presiones a las que la UEFA ha sometido a los 12 equipos fundadores y ha reitierado la ilegalidad de dichas medidas, ya que cuentan con un auto dictado el pasado 20 de abril por un Juzgado madrileño de lo Mercantil, por el cual se prohibía tanto a la UEFA como a la FIFA en incluso a la LFP la adopción de cualquier sanción contra los equipos y sus jugadores.
Asimismo, los tres equipos han reiterado la necesidad de emprender cambios estructurales en el sistema actual de competición, ya que ni despierta el interés necesario durante todo su proceso y, lo más importante, no da soluciones económicas a unos clubes que, además de ser los generadores más importantes de ingresos, se encuentran actualmente ahogados por las deudas.
SIn embargo, en todo momento tanto Real Madrid como Juventus y FC Barcelona, lejos de enrocarse en su modelo de competición, aceptan la posibilidad de reformas en su planteamiento inicial y, como ocurrió desde el primer momento, además de lamentar la iracunda reacción de UEFA y FIFA, continúan con su política de mano tendida a dichos Organismos, iniciada desde el mismo arranque de la Superliga, con el fin de negociar todos los extremos de la Superliga y alcanzar el máximo consenso posible.
Por último y es quizás la parte más mollar del comunicado, los tres equipos lamentan la decisión de los nueve equipos que han aceptado las reglas de la UEFA y calificada por ellos de «incoherente» e «inconsistente», y se reafirman en su intención de continuar adelante con el proyecto, a pesar de las presiones y amenazas del máximo organismo rector del fútbol en Europa.
Texto íntegro de la declaración conjunta
En relación con el comunicado emitido el 7 de mayo por UEFA con respecto a la Super Liga y la posición adoptada por 9 de sus clubes fundadores, el Fútbol Club Barcelona, la Juventus de Turín y el Real Madrid Club de Fútbol manifiestan lo siguiente:
Los clubes fundadores de la Super Liga han recibido – y continúan recibiendo – presiones, amenazas y ofensas para que abandonen el proyecto y su responsabilidad y derecho de aportar soluciones al ecosistema del fútbol a través de propuestas concretas fruto del diálogo constructivo.
Esto es inaceptable en un Estado de Derecho y los Tribunales ya se han pronunciado sobre el proyecto de la Super Liga ordenando a FIFA y UEFA, con rotundidad, que se abstengan mientras se tramita el procedimiento judicial, directamente o a través de sus entidades afiliadas, de realizar cualquier actuación que pueda penalizar a los clubes fundadores o que vaya contra la Super Liga, reconociendo de este modo la apariencia de buen derecho de dicha iniciativa.
(II) El proyecto de la Super Liga fue diseñado de forma conjunta por sus 12 clubes fundadores:
(III) La Super Liga era entendida por los 12 clubes fundadores como una oportunidad única para ofrecer a los fans de todo el mundo el mejor espectáculo posible y aumentar el interés global por el deporte, que se enfrenta a nuevas tendencias generacionales que amenazan su futuro. Por otra parte, también tenía como objeto primordial impulsar el fútbol femenino a nivel global, una oportunidad histórica para su promoción.
(IV) Somos plenamente conscientes de la diversidad de reacciones, en muy diversos ámbitos, que ha producido la iniciativa de la Super Liga y, en consecuencia, de la necesidad de reflexionar sobre los motivos que han generado dichas reacciones y reconsiderar el planteamiento propuesto en lo que resulte necesario. Sin embargo, incurríamos en una grave irresponsabilidad si, siendo conscientes de las necesidades y crisis sistémica del sector del fútbol, circunstancia que nos llevó a anunciar la Super Liga, abandonáramos nuestra misión de aportar soluciones eficaces y sostenibles y respuestas a las cuestiones que amenazan al fútbol.
(V) Lamentamos profundamente que nuestros amigos y socios fundadores del proyecto de la Super Liga se encuentren inmersos en una postura incoherente – e inconsistente – tras asumir en el día de ayer ciertos compromisos con UEFA. Sin embargo, dado que los problemas materiales que llevaron a los 12 clubes a anunciar la Super Liga hace unas semanas no han desaparecido, reiteramos que, por respeto a nuestra historia, por nuestra responsabilidad ante nuestros socios y aficionados, por la sostenibilidad financiera del deporte y por el bien del fútbol, tenemos el deber de actuar con responsabilidad y de perseverar en la búsqueda de soluciones, pese a las inaceptables presiones y amenazas que continuamos recibiendo de UEFA.
(VI) En conclusión, reiteramos ante FIFA, UEFA y todos los actores del fútbol, como ya hemos hecho en diversas ocasiones desde el anuncio de la Super Liga, nuestro compromiso y firme voluntad de debatir, desde el debido respeto, sin presiones del todo intolerables y con respeto al Estado de Derecho, las soluciones más apropiadas para la sostenibilidad de toda la familia del fútbol.

