Crónica Alcoyano 1-3 Real Madrid | Copa del Rey (Dieciseisavos de Final)

El Real Madrid logra su pasaporte a la siguiente ronda tras un mal partido en Alcoy | Alcoyano 1-3 Real Madrid

Alcoyano 1-3 Real Madrid: “Se mascó la tragedia”

Con bastante más sufrimiento del esperado, el Real Madrid se vuelve a la capital con los deberes hechos y la clasificación para la siguiente ronda en esta Copa del Rey, después de un esperpéntico partido ante el modesto Alcoyano.

Un equipo, el alicantino, que le ha puesto las cosas tremendamente difíciles a los de Ancelotti y que sólo al final, y por un par de errores puntuales en su defensa (hasta ese momento impecable) acabó entregando la cuchara.

No obstante, quiero volver a incidir en algo que ya comenté no hace mucho, tras el partido del Getafe y es lo fácil que es pitarle al Real Madrid. De nuevo, arbitraje tremendamente “condescendiente”, por decirlo de alguna manera suave, con la excesiva dureza (“intensidad” para los locutores de Telecinco) de los jugadores del Alcoyano.

Entradas duras, muchas de ellas rayanas en la violencia, especialmente de su delantero Mourad -que inexplicablemente se fue sin amonestación- con pisotones alevosos, patadas a destiempo y constantes agarrones (Camavinga y Hazard cobraron de lo lindo anoche) que nunca veían tarjeta. Una laxitud arbitral que, sin embargo, no se aplicó con las faltas del Real Madrid y que, como el día del Getafe, hacen casi imposible atacar (y defender) en igualdad.

Para hacernos una idea de cuál fue el rasero disciplinario de Cordero Vega en el césped de El Collao, el Alcoyano cometió (o mejor dicho, le señalaron, porque cometió muchas más) 17 faltas por apenas nueve del Real Madrid y los locales sólo vieron tres amarillas por dos los de Ancelotti. Un verdadero despropósito arbitral y un milagro que los nuestros, especialmente Hazard (y Nacho, que recibió una alevosa patada en el costado de Mourad casi al final) acabasen de una pieza.

Por último, decir que la peor noticia del partido fue la lesión de Mariano. El hispanodominicano afrontaba su segunda titularidad de la temporada (tras el partido de Elche) pero tuvo que dejar el campo nada más empezar la segunda mitad al sufrir un pinchazo en la pierna, siendo sustituido por Asensio.

Un Real Madrid irreconocible pero con fortuna

En lo relativo al partido, hay que decir que el “once” que presentó Ancelotti distaba mucho de trasladar la idea de que se estaban tomando las cosas a broma y que la experiencia del año pasado había servido de algo. Estaba claro que Lunin iba a ser titular pero la defensa fue de total garantía, con Nacho en el lateral derecho, Alaba y Militao en el centro y Marcelo en la izquierda.

Ancelotti se tomó en serio el partido y sacó un buen “once” para jugarlo | Alcoyano 1-3 Real Madrid

El centro del campo contaba con una mezcla de veteranía y juventud, con Casemiro, Camavinga y Fede Valverde y con una delantera potente, con Hazard, el citado Mariano y Rodrygo.

Sin embargo, pronto se pudo ver que el fútbol es más que nombres. A veces es también cuestión de actitud y el Alcoyano salió con la misma que le faltó al Real Madrid. Dominados de cabo a rabo desde el minuto 1, los de Vicente Parras acogotaron en su área a los blancos, esta noche de verde, y se vieron claramente superados.

Con el partido casi recién empezado, Dani Vega probó fortuna desde la frontal con un balón que se fue envenenando y obligó a Lunin a desviar a córner por encima del larguero. A los tres minutos, un error en el despeje de Camavinga fue aprovechado por Miranda para lanzar una volea que el propio Camavinga, que enmendó su fallo despejando de cabeza, con Lunin batido, para desviar la pelota cuando ya se cantaba el gol.

En pleno asedio local, los de Carletto eran incapaces de dar dos pases seguidos y se jugaba prácticamente en exclusiva en territorio madrididista. Con un Marcelo calamitoso y un Nacho absolutamente desbordado en estos minutos, obligando a Alaba y Militao a trabajar a destajo, los locales atacaban constantemente por las bandas y así, al cuarto de hora de partido, Andy mandaba al lateral de la red un centro-chut desde la derecha con mucho peligro.

Es cierto que a partir del minuto 20 el Real Madrid, de la mano de un excepcional Camavinga, que se echó al equipo a la espalda, en especial al inexistente centro del campo madridista, e intentó a base de conducciones personales, mover al equipo y conectar con Hazard, pero era demasiado poco y el equipo, con un Mariano totalmente atropellado, no fue capaz de generar peligro alguno.

En el minuto 34, el Alcoyano la volvió a tener con un durísimo lanzamiento de Carlos Blanco desde muy lejos que necesitó de una nueva intervención de Lunin para sacar el balón a córner y seguir ofreciendo una imagen de equipo dominador a este ese momento.

Sin embargo, apenas cuatro minutos más tarde, un córner botado desde la izquierda por Rodrygo lo cabeceó Militao con poderío al fondo de la red, aprovechando las dudas de José Juan en su salida, para adelantar al Real Madrid en el marcador.

Militao se adelantó a José Juan para abrir el marcador a la salida de un córner | Alcoyano 1-3 Real Madrid

Duro castigo para los locales, que hasta ese momento habían hecho más y mejor para ir por delante en el luminoso y que, sin duda, acusaron el golpe, quedando medio groggys sobre el campo hasta que llegó el descanso.

Una segunda mitad muy goleadora

La segunda mitad comenzó de la peor manera posible ya que, al minuto de la reanudación y al realizar un sprint, Mariano se llevó la mano a la parte trasera del muslo y cayó al suelo, pidiendo el cambio, que se produjo de inmediato con la entrada de Asensio al campo.

Con un Real Madrid más cómodamente asentado sobre el campo, el partido parecía de cara para los de Carletto. Así, Militao se marcó una delicatessen con  una subida espectacular, con dos caños consecutivos y un par de minutos después, Alaba en una jugada personal, disparó pegado al poste izquierdo de José Juan.

El mismo Alaba la tuvo en el minuto 61, con otro gran disparo en carrera que se perdió muy cerquita del palo izquierdo del Alcoyano.

Pero como digo siempre, el fútbol es deliciosamente impredecible y, de la misma manera que el gol del Madrid llegó en el mejor momento del Alcoyano, en el minuto 63 se cambiaron los papeles y en una jugada aislada, aparentemente sin peligro llegó el empate y el delirio en las gradas.

Así,  aprovechando el enorme hueco defensivo que dejó Marcelo y la inexplicable blandura de Casemiro, en una gran internada por la izquierda, Dani Vega se adentró en el área, recortó al propio Casemiro y a Militao, que salió a hacerle la cobertura, se cambió el balón de pie y con un disparo espectacular, alojó el balón en la misma escuadra de Lunin, quien llegó a rozar la pelota pero no lo suficiente como para despejarla del todo.

Un gol que, como digo, incendió las gradas y alimentó el espíritu de un, hasta entonces decaído Alcoyano. Los de Parras recuperaron la garra, redoblaron su “intensidad”, especialmente sobre la medular y en particular, más aún, sobre Hazard, que era el único que intentaba algo diferente y el Real Madrid volvió a perder su sitio en el campo.

Isco anotó el tercero tras ser arrollado por José Juan | Alcoyano 1-3 Real Madrid

En el minuto 74 y, ante el cariz que estaba tomando el partido, Ancelotti dio entrada a Kroos y a Isco por Camavinga y Fede Valverde, con el fin de recuperar el control de la pelota, porque el partido había entrado en una dinámica absolutamente demencial, en el que nadie dominaba nada y todo se hacía a trompicones.

Y cuando aún no se habían asentado los nuevos sobre el campo, sólo un minuto después de los cambios, una pared entre Hazard y Asensio en la central, tras un claro derribo sobre Rodrygo, y el balear remató tímidamente a puerta. Sin embargo, el balón golpeó sobre Raúl González y despistó a José Juan y se alojó con suavidad en la portería para deshacer la igualada.

Ese sí fue un durísimo golpe para los locales, ya bastante al límite de las fuerzas. Y cuando aún no habían logrado tomar conciencia de lo ocurrido llegó el tercero prácticamente después del saque de centro, con un error clamoroso de la defensa que cedió mal sobre José Juan e Isco, más listo que nadie, aprovechó para batir al meta local, a pesar de que éste arrolló al malagueño.

Con el partido resuelto, llegaron dos cambios más. En en el minuto 84 entraron Vallejo y Ceballos, quien volvía a un terreno de juego tras casi cinco meses de lesión, y el partido, ya totalmente controlado por el Real Madrid llegó a su fin, después de cuatro intrascedentes minutos de añadido.

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