Crónica Villarreal 4-4 Real Madrid | Jornada 37 Liga EA Sports

Sorloth y Güler, los dos protagonistas destacados de la tarde | Villarreal 4-4 Real Madrid

Villarreal 4-4 Real Madrid: “Locura goleadora en La Cerámica”

El Villarreal y el Real Madrid han protagonizado un espectacular duelo en la que ha sido una de las mayores goleadas de la temporada, en un partido marcado por los fallos defensivos en ambos equipos, especialmente en el blanco, por parte de Eder Militao.

El brasileño, que repetía titularidad buscando acumular minutos para una hipotética titularidad en Wembley, cuajó una lamentable actuación, quedando muy señalado de cara a esa carrera por ser el central titular en la Final de Champions.

Tremendamente lento, fallón y falto de concentración, fue pasto del gigantón noruego Sorloth, quien, por momentos, pareció ser Van Basten redivivo al lado del central brasileño, que evidenció una manifiesta falta de forma. El delantero local se llevó al zurrón un histórico “póker” en su campo, en el que mucha culpa la tuvo la mala defensa madridista.

La nota positiva, por el contrario, es la eclosión definitiva de Arda Güler: El jovencísimo turco volvió a marcar y, esta vez, por partida doble. No se puede hacer más en menos minutos …ni con menos disparos a puerta.

Esta temporada, en algo más de 300 minutos disputados, ha chutado seis veces a puerta y ha anotado cinco goles y un tiro al palo. Aunque es difícil que esté entre los elegidos por Carletto para la gloria en Wembley, sin duda su figura ha crecido mucho y, si sigue con esta progresión, sin duda que tendrá minutos el próximo día 1 de junio.

Festín madridista en la primera parte, con Güler como actor destacado

El partido en sí no tuvo mucha historia, especialmente en la primera mitad donde el Real Madrid se pegó un festín a cuenta del Villarreal, a pesar del “once” de auténticas circunstancias que alineó  de inicio Carlo Ancelotti.

Militao sufrió muchísimo y acabó superado por Sorloth | Villarreal 4-4 Real Madrid

Además de la novedad que supuso volver a ver a Lunin bajo palos, tras tres partidos ausente, el italiano alineó a Lucas Vázquez, Militao, Rüdiger y Fran García en defensa, Modric, Valverde, Ceballos y Güler en la medular, con Brahim y Joselu en punta.

Sin embargo, hay que decir que el primero que avisó fue el equipo local, que puso a prueba a Lunin a los seis minutos con un disparo lejano de Sorloth que el ucraniano repelió con acierto aunque la respuesta del Real Madrid fue rápida y, sobre todo, contundente.

A los 13 minutos, Güler culminó una pared con Brahim y, tras un gran control orientado ante Bailly, remató raso y con la zurda, pegado al palo derecho de Jörgensen.

Un duro golpe para los de Marcelino, que quedaron a merced de un Real Madrid, ágil y dinámico, que bajo la batuta de Modric y la movilidad de Brahim y las entradas de Fran García y sobre todo de Lucas Vázquez por las bandas, desmoronó el planteamiento de los locales.

Al filo de la media hora y, precisamente, aprovechando un gran centro de Lucas Vázquez desde la derecha, en un grave error defensivo del Villarreal, Joselu cabeceó a placer en el primer palo, adelantándose al meta sueco.

Y así pasaron los minutos hasta que en el minuto 38 un error infantil de Ceballos, que perdió un balón absurdo en el área ante Mosquera, que colgó un fantástico balón al punto de penalti que encontró la cabeza de Sorloth, cuyo remate picado acabó pegado al palo derecho de Lunin.

Joselu, anotando el segundo tanto madridista | Villarreal 4-4 Real Madrid

Sin embargo, poco le duró la alegría a los de Marcelino porque apenas un minuto más tarde Modric centró a Brahim en el borde del área y éste se inventó una maravillosa asistencia de tacón para la entrada de Lucas Vázquez, en posición de extremo izquierdo y el de Curtis cruzó el balón lejos de las manos de Jörgensen.

Y cuando se daba por bueno el 1-3, en el descuento apareció por su banda Lucas Vázquez y éste asistió a Arda Güler, que estaba completamente solo en el área. El turco avanzó un par de metros y batió al meta del conjunto castellonense marcándole por el palo largo.

Remontada amarilla tras un delirante inicio de la segunda parte

La segunda mitad parecía que iba a ser una prolongación del monólogo madridista de la primera pero las cosas arrancaron de la peor forma posible para los de Carletto. A los dos minutos de la reanudación, Sorloth remató de cabeza en el área pequeña un gran centro de Gerard Moreno desde la izquierda, aprovechando la pasividad defensiva de Rüdiger y Militao.

Este gol metió de inmediato a los locales en el partido y encendió la mecha de la locura en un partido que, hasta ese momento, estaba claramente encauzado para los madridistas. Fruto de esa desorganización llegó el 3-4, con un buen balón a la espalda de Militao de Gerard Moreno que Sorloth, en una gran jugada, culminó batiendo a Lunin en su salida.

Con el partido completamente roto y con en el Real Madrid completamente desubicado y groggy por la sucesión de golpes, el Villarreal pudo empatar apenas dos minutos más tarde, de nuevo en las botas de Sorloth y después de hacerle un nuevo traje a Militao, pero en esta ocasión no estuvo acertado el noruego.

Sorloth se adelanta a Rüdiger y Militao para hacer el 2-4 | Villarreal 4-4 Real Madrid

Pero ésta era la tarde de Sorloth y el gigantón noruego no falló en esta ocasión. Cuando el reloj marcaba el minuto 59, en otra nueva contra de los locales, el ariete del Submarino Amarillo le ganó de nuevo la partida a Militao y remachó en el segundo palo una gran triangulación entre Gerard Moreno, Guedes y el propio Sorloth, ante el delirio en las gradas.

A partir de ahí, Carletto puso pies en pared y decidió tapar la sangría madridista en el centro del campo y, especialmente, en ese agujero negro en el que se convirtió la zaga, dando entrada a Camavinga y a Nacho por un apagado Fede Valverde y el nefasto Militao.

El efecto fue inmediato y, no sé bien si porque el Real Madrid echó el cerrojo o porque los locales acusaron el explosivo inicio de la segunda mitad, pero cesaron las hostilidades y el Villarreal dejó de generar peligro.

Es más, como si ambos equipos dieran por buenas las tablas, el ritmo del partido bajó estrepitosamente y sólo Rodrygo, que acababa de salir al campo en sustitución de Brahim, pudo ampliar el marcador tras un fantástico slalom desde la frontal que culminó él mismo con un disparo raso a bocajarro frente a Jörgensen, que se acabó estrellando el base del palo izquierdo.

Eso sí, un par de minutos antes de llegar al tiempo reglamentario, el ínclito Hernández Hernández hizo de las suyas anulando un gol a Rüdiger ya que pitó previamente una presunta (y ciertamente muy, muy discutible) falta en ataque de Lucas Vázquez.

En esta ocasión, el colegiado canario no dejó seguir la jugada y esperar a que el VAR diese validez o no al tanto, exactamente igual que lo que pasó en Madrid ante el Bayern Munich y que tantos ríos de tinta dejó entre el antimadridismo nacional y extranjero

Finalmente y, tras siete interminables y tediosos minutos de añadido, el árbitro decretó el final y el Real Madrid se volvió a casa de nuevo sin conocer la derrota en esta Liga.


Ficha técnica del partido

Villarreal: Jörgensen; Mosquera, Bailly, Cuenca (Albiol, ’46), Alberto Moreno (Terrats, ’80); Guedes, Comesaña, Parejo (Coquelin, ’46), Akhomach (Traoré, ’46); Sörloth y Gerard Moreno (Capoue, ’73).

Real Madrid: Lunin; Lucas Vázquez, Rüdiger, Militao (Nacho, ’60), Fran García; Modric (Mario Martín, ’82), Valverde (Camavinga, ’60), Ceballos, Güler; Brahim (Rodrygo, ’68) y Joselu.

Arbitro: Hernández Hernández (Colegio Canario). Amonestó a Alberto Moreno, Traoré y Marcelino por el Villarreal, y a Camavinga, Ceballos y Mario Martín por el Real Madrid.

Deja una respuesta