Aunque era una cuestión sobradamente esperada y conocida desde incluso antes de finalizar la pasada temporada, sobre todo cuando se supo que iba a ser Toni Kroos quien dejase el Real Madrid, ha llegado el momento de oficializar la esperadísima renovación de Luka Modric por el club blanco por una temporada más.

El incombustible jugador croata, que en septiembre cumplirá la friolera de 39 años, añade pues, una nueva muesca a la ya dilatada culata de su revólver ya que ésta será su 13ª temporada como jugador del Real Madrid, al que llegó un lejano 27 de agosto de 2012, procedente del Tottenham Hotspurs por 35 millones de euros y tras unas tormentosas negociaciones con el presidente del club británico, Daniel Levy.
Fichado como petición expresa de José Mourinho, no tardó en convertirse en uno de los jugadores más carismáticos de la historia reciente del club, así como en ganarse el cariño de la afición madridista y el respeto del resto de clubes españoles y europeos.
Líder natural del Real Madrid de este más que largo y exitoso decenio, se ha ganado a pulso su continuidad año tras año, por más que la pasada temporada, su importancia dentro del equipo fue cayendo, hasta quedar relegada a un segundo plano.
Aun así y a pesar de ser la campaña en la que menos minutos ha sumado en su inagotable carrera como madridista, Modric logró completar 2.243 minutos en 46 partidos, anotando dos goles y repartiendo ocho asistencias, entre todas las competiciones.
Pero su balance como madridista no puede ser mejor. En total, Luka Modric ha disputado 534 partidos, en los que ha marcado 39 tantos y ha dado 86 asistencias y su currículum cuenta con 26 títulos y es, junto a Nacho, el jugador madridista con más títulos de la historia del club. Una cifra récord que podría verse incrementado el próximo 14 de agosto si el Real Madrid logra ganar al Atalanta en la Supercopa de Europa en Varsovia.
Y es que el croata puede presumir de haber levantado nada menos que seis Champions League, cuatro Ligas, dos Copas del Rey y cinco Supercopas de España, así como cinco Mundiales de Clubes y cuatro Supercopas de Europa.
Pero es que también puede presumir también de haber ganado un Balón de Oro, logrado en 2018 siendo el único jugador que, hasta la fecha, logró romper la pugna Cristiano Ronaldo-Messi por dicho trofeo vivida durante una década.
Ese mismo año, el mejor sin duda en la carrera del croata, logró ganar el Premio The Best al Jugador de la FIFA y fue designado Jugador del Año de la UEFA, además de ganar el Balón de Oro del Mundial de Rusia y el Balón de Bronce en el de Qatar cuatro años más tarde.
