Trece años desde que Mou se fue y no parece que nada haya cambiado a nivel arbitral ni su espectáculo particular. Por suerte, nuestras vitrinas sí lo han hecho. Su etapa fue el comienzo de lo que pasaría, la primera piedra sobre la que hoy en día aún siguen orgullosos y sin ninguna vergüenza aquellos que pensaron poder destruirnos, pero ¡¡¡vaya!! Tenemos más trofeos y unas orejonas nuevas con un brillo que deslumbra.
La pretemporada parecía ser de otro deporte con balón deferente al que desempeñan nuestros jugadores. Once contra once. Sí, sí, no es una película de ciencia ficción. El único rencor que sí puedo verse y oírse, fue con nuestro recién fichado Cucurella, que tras el duelo España-Alemania en cuartos de final de Eurocopa en 2024, no les dejó muy buen recuerdo. Ningún otro equipo, y eso que su rencor tampoco se demostró con un abucheo fuera de lugar, ni jugadas fuera de la legalidad.
Otra cosa bien distinta es lo que vemos y sufrimos en nuestra competición e incluso, nuestra propia afición. Dejando a un lado bocadillos y parques acuáticos, este año volvemos a ser el equipo que más ingresa para escozor extremo de Tebas. Igual disfruta de otra vida paralela en la que se encarna en escarabajo pelotero, también llamados cucarrones mierderos, donde alimenta a sus larvas con excrementos, entendidos en la vida actual como todo el engranaje de su Liga. Maravilloso símil animal que no podía dejar pasar en esta gran web.
Los que no querían a nuestro entrenador portugués ni en pintura, igual olvidaron que él si se ha convertido en una persona más madura con la edad, lo que igual no les ha pasado a ellos cuyos días pasan entre radios de toda la vida y sus oídos se desangran si oyen podcast. Pobrecitos míos, pero sea como sea, a todos nos espera una dura campaña por delante por una cosa u otra cosa, así que mejor disfrutar de lo que podamos.
El entrenador del equipo catalán vio, o creyó ver, un encuentro diferente al que vimos nosotros, que tras el mismo explicó muy bien Mou en rueda de prensa. Algunos creen que fue una crítica a Vini, a mi parecer solo era una gran explicación de lo que él, y por lo tanto nuestro equipo, sufre cada jornada. Ahora por fin, parece que el bullying es reconocido pero cuando se trata de Vini, parece que esta conducta deleznable es admitida, defendida y aplaudida.
Quizá por ser feliz jugando al fútbol, por sonreír, por ser admirado fuera de España, por pertenecer al club de fútbol que más Copas de Europa tiene, no sé, quizá por algo de eso. El sábado no brilló, como le pasó a Mbappé y a muchos otros excepto Jude y Espí, que demostró la importancia de tener un nueve puro que sea referencia y siempre esté donde se le necesita. Además está de dulce, igual por saber dónde y cómo posicionarse. Lo importante es que nos llevamos a casa los primeros tres puntos y de un campo hostil, para variar.
Como no podía ser de otra manera, volvemos a tener otro partido más pronto que tarde. Menos mal que en Valdebebas «el ambiente es muy divertido», dicho por el propio Míster, y esto no puede ir más que hacia arriba.
Las decisiones de Florentino nos llevan a mi parecer, a un campaña complicada por motivos externos, pero exitosa. Nada de esto quiere decir que Xabi Alonso y posteriormente Arbeloa fueran solo los culpables. No tenemos toda la información -ni la tendremos- de lo que pasó la temporada pasada. Pero en esta ocasión, todo apunta a un gran y exitoso año. Confiemos y apoyemos lo que tenemos. El 13 es un precioso número, y más si viene de la mano de Mou.


