30º aniversario del título más singular de la historia del club

Hoy, 25 de Mayo de 2024, se cumplen 30 años de la conquista del título más singular de la historia del Real Madrid, la Copa Iberoamericana. Con este aniversario vamos a repasar un poquito la historia y contexto de este singular torneo, olvidado durante años por la afición.

Esto lo trataremos desde un plano exclusivamente histórico, por lo que los partidos en sí apenas serán tratados por encima.

Precedentes históricos

La Copa Iberoamericana de 1994 no fue exactamente la primera edición de este campeonato, ya que podemos encontrar como en los años 60 se jugaron dos ediciones de un torneo similar en espíritu, si bien diferente en ejecución.

Denominada como Copa Confraternidad Iberoamericana, aunque comúnmente denominado simplemente con la abreviatura de Copa Iberoamericana, tendría dos ediciones disputadas entre 1964 y 1965, antes de desaparecer durante tres décadas. Esta versión del torneo a su vez tenía dos precedentes en forma de amistosos puros, conocidos como Torneo Triangular de Buenos Aires y disputado en 1962 y 1963.

Estos dos primeros amistosos serían liguillas de tres equipos (River Plate, Santos y Racing club en el primero, y Boca Juniors, Buenos Aires Select y FC Barcelona). River Plate y Boca Juniors ganarían estas ediciones, antes de que la segunda versión de este campeonato se impusiese.

En común entre sí, y como diferencia de la edición de 1994, tendrían el número y naturaleza de sus participantes: dos equipos argentinos, uno español y uno brasileño. Sin embargo, cada una de estas ediciones tendría un formato diferente, con la primera edición consistiendo en una liguilla similar a la de los amistosos anteriores y la segunda de un sistema de eliminación directa.

La primera edición de dictamen más o menos oficioso tendría como participantes a River Plate, Boca Juniors, Botafogo y FC Barcelona, un electo de lujo del que emergería vencedor River, quien empataría a puntos con Boca y Botafogo pero se llevaría la copa por tener el mejor goal average.

La segunda edición tendría como participantes de nuevo a River Plate y Boca Juniors, y además también entrarían Santos y el mismo Real Madrid. River Plate y Real Madrid se enfrentarían en la primera eliminatoria, donde pasaría River tras empatar a 0 pero con un mayor número de saques de esquina (5-3) como criterio de desempate. En la segunda semifinal, Santos arrollaría a Boca por 1-4.

En la final, el Santos de Pelé se impondría por 1-2 a River, mientras que el Real Madrid derrotaría a Boca en la final por el bronce por 1-3, con dos goles de Puskas y uno de Grosso. Estas ediciones se encuentran en un limbo, ya que son consideradas formalmente como amistosos, pero se ha intentado su reconocimiento oficial en varias ocasiones.

La Federación Española, CONMEBOL y la Copa Iberoamericana

Para entender la creación de este torneo como título oficial hay que poner en contexto el funcionamiento de la Real Federación Española de Fútbol. Ya somos familiares a día de hoy con situaciones como la de la actual Supercopa de España, disputada en Arabia con un sistema muy diferente al de otros torneos del estilo. Y si hacemos memoria, podemos recordar como durante la época de Villar se quiso llevar el torneo a China durante un tiempo.

Luis Milla durante la disputa del partido ante Boca Juniors

Sin embargo, la Federación en los años 80 y 90 también tenía movimientos de esta índole. No en vano, la misma Supercopa de España nace en una fecha tan tardía como 1982, con la intención de aumentar los ingresos. También lo haría ese mismo año la ya difunta Copa de la Liga, que se dejaría de disputar en 1986 tras varios años con más pena que gloria. Por lo tanto, la creación de otro torneo en 1994 no es algo que se escape al funcionamiento de esta institución.

Tampoco es inaudita la creación de torneos que midan a campeones de diferentes países fuera del amparo de la UEFA o FIFA. No en vano, entre Italia e Inglaterra existió la Copa anglo-italiana entre los años 70 y 90, y hasta una Copa de la Liga anglo-italiana entre finales de los 60 y 70. También existiría un torneo similar entre Inglaterra y Escocia (Copa Anglo-escocesa) entre los 70 y 80.

En la misma península tenemos el precedente de la Copa o Supercopa Ibérica, midiendo a conjuntos entre España y Portugal desde los años 30 y cuya última edición hasta la fecha se jugó en 2019.

Lo extraño de la Copa Iberoamericana, también conocida como Copa Iberia por su patrocinador, fue la naturaleza de su método clasificatorio. El Real Madrid acudió como campeón de la Copa del Rey en 1993, es decir como campeón de la copa nacional de su país. Mientras tanto Boca Juniors acudiría como campeón de la Copa de Oro de la CONMEBOL, un torneo en el que participarían los campeones de la Copa Libertadores, Supercopa Sudamericana, Copa CONMEBOL y Copa Masters CONMEBOL.

Para profundizar, todos conocemos la Copa Libertadores (equivalente a la Champions League europea) y seguramente también la Copa CONMEBOL sea familiar (actualmente Copa Sudamericana y equivalente a la Europa League) pero los otros torneos eran como mínimo extravagantes: la Supercopa Sudamericana medía a todos los campeones previos de la Copa Libertadores, mientras que la Copa Masters CONMEBOL medía a los campeones previos…de la Supercopa Sudamericana.

Por ponernos en contexto europeo: Un equivalente de la Copa de Oro de 1993 hubiera visto medirse a los campeones de la Copa de Europa y Copa de la UEFA con los campeones de un torneo que recopilase a los campeones previos de la Copa de Europa y otro que recopilase a los campeones previos del torneo previamente descrito. Lo dicho, algo extrañísimo en el mejor de los casos.

Y recordemos que el ganador de este torneo se mediría en la Copa Iberoamericana con el campeón de la Copa del Rey de España. En otras palabras, un campeón continental (al fin y al cabo, la Copa de Oro no dejaría de ser un equivalente extraño y ampliado de la Supercopa de Europa) con un campeón nacional…de copa.

Imaginemos hoy en día el sinsentido de este torneo, con un campeón de Supercopa de Europa teniendo un dictamen oficial con el campeón de copa de otro país que no pertenece ni al mismo continente. Inexplicable.

La Copa Iberia de 1994

Por si faltaban extravagancias en el torneo, el mismo formato y fechas decididas resultaban también extrañas. El formato sería de ida y vuelta, como la antigua Copa Intercontinental antes de pasar a partido único, gozaría de la regla del gol visitante (instaurado en Copa del Rey y Supercopa de España ese mismo año pese a que en competiciones europeas llevaba desde finales de los 60) y se jugaría en Mayo de 1994…¡casi un año después de que el Real Madrid saliera campeón de Copa!

La ida se jugó un 19 de Mayo de 1994, un día después de que el Dream Team de Cruyff se encontrase en la final de la Champions League ante el AC Milán de Fabio Capello. El club blanco había sufrido una triste temporada, eliminado en Copa por el Tenerife, en Recopa por el PSG y con la Liga acabando en vitrinas azulgranas una vez más tras el dramático penalti de Djukic.

Es más, pese a que el club blanco se había quedado sin opciones de disputar el título en las últimas jornadas, ni siquiera logró una victoria o empate en la penúltima jornada ante los azulgrana para al menos evitar que el eterno rival llegase con opciones a la última jornada. Cruyff triunfó en el Bernabéu en su única ocasión cuando más lo necesitó.

El Real Madrid, primer (y único) campeón de la Copa Iberoamericana en 1994

Sí, había logrado ganar la Supercopa de España ante el mismo Barcelona, pero ni eso logró dar estabilidad al proyecto de Benito Floro, quien poco después perdería el crédito logrado con el 5-0, antes de acabar destituido famosamente tras una derrota en Lleida. Del Bosque se haría cargo del equipo, con escaso éxito, para el tramo final de temporada.

Y en estas llegamos a la disputa del torneo. Una Liga acabada, con un triste cuarto puesto que daba pie a jugar la Copa de la UEFA al año siguiente y un bagaje pobre en títulos que ni la conquista de este extravagante torneo arreglaría. Y es que esto es precisamente otro de los datos más llamativos del torneo: Ni a la afición le importó, ya que únicamente 10.000 personas fueron a presenciar el duelo de ida en el Bernabéu. El resultado, 3-1 con un doblete de Morales y un gol de Hierro para los blancos y un tanto de MacAllister para los de Boca, dejaba abierta la vuelta.

En la vuelta el Real Madrid ni siquiera presentó su mejor equipo, con varios jugadores pensando ya en el Mundial de Estados Unidos. La Bombonera presentó una mejor entrada que el Bernabéu (35.000) pero tampoco fue un lleno completo.

Durante el partido, eso sí, los argentinos demostraron tener mucho más interés en el torneo que los blancos y dieron temporalmente la vuelta al resultado de ida con goles de Da Silva y Naveda. Milla, justo después del segundo gol, lograría el 2-1 definitivo en un remate muy similar al que le anularon injustamente en Tenerife dos años antes y daría el torneo a los blancos.

El legado posterior

Hasta ahí llegaría el recorrido de la competición. La Copa de Oro no se disputaría en 1994, por lo que en 1995 no habría Copa Iberoamericana. Y para cuando la Copa de Oro volvió a jugarse en 1995 (con dos equipos) y 1996 (su última edición, con cuatro nuevamente) no logró que ni Atlético de Madrid en 1996 ni FC Barcelona en 1997 mostrasen interés en continuar con la Copa Iberia como vigentes campeones de Copa del Rey.

Parte de esto puede deberse a que esas dos ediciones de Liga duraron 42 jornadas en lugar de las 38 habituales, de modo que, simple y llanamente, no había fechas disponibles para un torneo a todas luces menor.

Con algo similar “moriría” la antigua Copa de la Liga Española de 1987 tras la nefasta Liga del Playoff de aquella temporada. Por tanto, muerta la Copa de Oro en 1996, la Copa Iberoamericana sufría el mismo destino con tan solo una única edición jugada.

Lo más extraño del torneo sería el silencio que le sucedió durante prácticamente décadas. Era el primer título internacional que ganaba el Real Madrid desde la Copa de la UEFA de 1986, y el primero intercontinental desde la Copa Intercontinental de 1960. Y sin embargo pasó totalmente desapercibido.

Buena parte de ello tiene que ver con que durante años se le consideró un amistoso más de esa temporada. Un torneo extra para recaudar ingresos que tenía trofeo para otorgar al finalizar el mismo. Trofeo, por cierto, que es idéntico al de la Copa de la Reina contemporánea.

Sin embargo, para la CONMEBOL siempre había sido oficial, y para la RFEF en menor medida también. De manera que durante mucho tiempo el continente sudamericano contabilizaba al Real Madrid con un título internacional más de lo que lo hacía la UEFA y la FIFA, con la RFEF emitiendo un silencio positivo con respecto a su oficialidad que no ayudaba al mismo.

No sería hasta entrada la presente década donde se cerraría el asunto. En 2017 la FIFA cerraría un debate similar (pero mucho más justificado) al por fin dar oficialidad a la antigua Copa Intercontinental como precedente histórico del Mundialito de Clubes. A esto le seguiría la oficialización de varios torneos menores que sí gozaban de oficialidad por alguna federación, como en el caso de la Copa Iberia.

Así, 23 años después de su disputa, el Real Madrid añadió oficialmente un torneo a su historial. Un torneo que ni se celebró en su momento al nacer al menos de los ojos del público general como poco más que un amistoso.

Para cerrar, recordar como este torneo tuvo un intento de resurrección…en 2012. En la última temporada de José Mourinho en la historia del club, y tras conquistar la Supercopa de España, se propuso un relanzamiento del mismo frente al Arsenal, vigente campeón de la Supercopa Argentina.

Esto hubiera sido un torneo con al menos un poco más de sentido que el anterior, ya que medía básicamente a los campeones de dos Supercopas nacionales entre sí.

Sin embargo y pese a que el conjunto argentino estaba a favor, los blancos rechazaron el duelo por las complicaciones que estaban sufriendo esa misma temporada. Con la Liga prácticamente perdida desde octubre y la clasificación en la fase de grupos de la Champions al rojo vivo (Borussia Dortmund y Manchester City compartían grupo con el conjunto madrileño) no parecía lo más adecuado el disputar un torneo así a mitad de temporada.

Finalmente pasaron las fechas y el intento de resurrección se olvidó. ¿Volverá alguna vez este torneo? Con la Federación actual nunca se puede saber…

 

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