Aunque no ha habido confirmación oficial por parte del club, se ha filtrado la noticia de la renovación de Andriy Lunin, quien seguirá vinculado a la disciplina del Real Madrid por cuatro años más, hasta el 30 de junio de 2028.

El joven meta ucraniano finalmente ha optado por permanecer en la disciplina madridista tras los rumores que le llegaron a situar fuera del club blanco, incluso en este recientemente cerrado mercado veraniego.
Recordemos que el contrato de Lunin vencía el 30 de junio próximo y, tras la vuelta de Thibaut Courtois que le volvía a relegar a la suplencia de nuevo tras una gran temporada, muchos daban por hecha la salida del jugador de Krasnogrado.
Sin embargo, Lunin -que en abril se puso en las manos de Jorge Mendes como agente- ha optado finalmente por una renovación que, sin embargo, ha tardado en llegar. Principalmente y, como comentan medios como ESPN, al parecer el Real Madrid sólo le habría ofrecido dos años de contrato mientras que el jugador quería más tiempo.
Al final ha habido acuerdo y Lunin seguirá vinculado al Real Madrid hasta 2028 y el club se asegura la continuidad de un portero de absolutas garantías y que, como demostró la pasada temporada, defendió la portería blanca de forma excelente, llegando incluso a ganarle el puesto a Kepa Arrizabalaga, quien llegó cedido desde el Chelsea en agosto de 2023, nada más conocerse la gravedad de la lesión de rodilla de Courtois.
Una carrera marcada por la suplencia y un gran año 2023/2024
Lunin llegó al Real Madrid el verano de 2018, con tan sólo 19 años, procedente del Zorya Luhansk de su Ucrania natal pero la llegada esa misma temporada de Courtois y la presencia aún de Keylor Navas en el equipo le llevó a marcharse cedido al Leganés.
Desgraciadamente para el jugador, apenas tuvo oportunidades y se pasó prácticamente todo el año en el banquillo. Apenas jugó cuatro partidos de Liga y dos más de Copa y, tras una temporada en blanco, Lunin retornó al Real Madrid nada más acabar esa temporada.
Sin embargo, Zidane apostó por la cesión de Areola y decidió ampliar la formación de Lunin en Primera División, por lo que fue cedido nuevamente, en este caso al Real Valladolid donde tampoco tuvo oportunidades de demostrar su valía.
Por este motivo y, ante la alarmante falta de oportunidades, el club en esta ocasión se movió rápidamente y rompió la cesión con el conjunto pucelano y mandó al portero al Real Oviedo, en Segunda División donde sí jugó y comenzó a mostrar sus dotes.
En el equipo carbayón, Lunin disfrutó de los minutos y las oportunidades que no tuvo ni en Leganés ni en Valladolid y fue clave en la salvación del Real Oviedo, que logró asegurar su permanencia en la División de Plata del fútbol español.
En la temporada 2020/2021, la primera tras la Pandemia, Lunin volvió al Real Madrid pero en esta ocasión para quedarse aunque, de nuevo, tampoco tuvo apenas minutos. Con un espectacular Courtois como titular absoluto, unido a una tempranera eliminación en la Copa del Rey ante el modesto Alcoyano, el ucraniano apenas sí pudo sumar un puñado de minutos con el primer equipo blanco.
Y así fue la situación durante las siguentes dos temporadas hasta que en vísperas del inicio liguero de la campaña 2023/2024, Courtois se rompió el ligamento cruzado de su rodilla izquierda y el Real Madrid se encontró de repente sin portero titular y con Lunin como único reemplazo.
Y lo que es peor, sin más experiencia que un par de partidos en el Mundial de Clubes de la temporada anterior (con una actuación discreta por su parte) y unos pocos partidos más en los que cubrió una baja temporal del belga, dejando además muchas dudas.
Sin embargo y, a pesar de la llegada de Kepa -quien fue titular en los primeros partidos- Lunin trabajó a destajo y acabó haciéndose con la titularidad con magníficas actuaciones, destacando sobremanera el partido de ida de octavos de final de Champions ante el RB Leipzig, donde igualó el récord de paradas de la competición con nueve intervenciones, muchas de ellas de auténtico mérito.
Desgraciadamente para él, Courtois se recuperó antes de lo previsto y, lo más importante, alcanzó enseguida su mejor nivel por lo que de nada sirvieron los 29 partidos bajo los palos que jugó Lunin y acabó perdiendo la titularidad ante el belga. Incluso una inoportuna gripe le apartó del banquillo para la final de Londres, a la que no pudo viajar por la elevada fiebre.
