El reconocimiento médico al que ha sido sometido en la mañana de hoy Jude Bellingham arroja el peor de los pronósticos posibles al confirmarse la existencia de un «esguince de alto grado en el tobillo izquierdo», tal y como indica el parte médico hecho público por el Real Madrid.

La lesión se produjo al filo de la hora del partido de ayer ante el Girona, cuando en un balón dividido, Bellingham recibió una dura entrada por parte de Pablo Torre que le provocó una torsión bastante fea de su tobillo izquierdo que hizo presagiar lo peor.
Aun así, el británico aguantó un par de minutos en el campo, que le dieron suficiente para marcar el tercer gol y acto seguido, tirarse sobre el césped incapaz de aguantar más las molestias.
Finalmente, la exploración médica ha confirmado la existencia de ese serio esguince que, si bien queda «pendiente de evolución» como suelen indicar todos los partes médicos del club, lo normal es que Bellingham esté fuera de los terrenos de juego entre tres y cuatro semanas.
Un duro varapalo para Ancelotti, que pierde a uno de sus mejores jugadores en un momento delicado de la temporada, en puertas de la primera eliminatoria de Champions ante el RB Leipzig en Alemania, partido para el que el italiano no podrá contar ni con Rüdiger, que sigue renqueante de su lesión muscular, pero tampoco con Militao, Alaba ni Courtois.
